Más sobre corrupción en copropiedades
Por Ramiro L Saavedra T
Abogado experto en propiedad horizontal
A raíz de mi artículo pasado sobre la corrupción en copropiedades, y más aún en época de asambleas, es importante repicar sobre las reuniones amañadas con el fin de acaparar ilegalmente el derecho a la palabra, las comunicaciones que he recibido sobre este tema no son pocas, y todas van encaminadas a conseguir aprobaciones a propuestas que solo conllevan perjuicio a los copropietarios no corruptos y obtención de privilegios económicos o de orden social a los corruptos, auspiciados por contadores deshonestos y Revisores Fiscales, no menos aún.
Lo acontecido en el Vaticano, sobre pedofilia y fuga de información financiera, pone de manifiesto, que si por allá llueve por acá no escampa.
Un presidente manejando una asamblea, sin respetar el derecho de la defensa, está caminando sobre el código penal al igual que el administrador que convoque irregularmente, pretendiendo una asistencia pobre para ser manipulada fácilmente.
Cuando un grupo de personas perseguidas temen que este atropello se va a realizar, pueden acudir a la Policía, pidiendo por escrito protección y ésta tiene la obligación legal de asistir y prestar la protección adecuada. Convocatorias y decisiones ilegales pueden ser impugnadas, responsabilizando civil y penalmente a los transgresores.
Existen revisores fiscales que no solo se prestan a estos atropellos, sino que los auspician. Se hacen pasar por especialistas en Propiedad Horizontal, sin que este título exista en Colombia; sus conocimientos en la materia son escasos y pontifican sobre ellos; esto es falsedad en documento público y da pie para denunciarlos penalmente, acompañado de quienes los protegen.
Permiten elecciones de miembros de consejo de administración sin el lleno de los requisitos y con la complicidad de algunos contadores que se prestan para que no figuren como morosos.
Señores copropietarios: abran los ojos, que están comprometiendo su patrimonio, mientras se engordan unos bolsillos con obras de mantenimiento mal contratadas e insumos serruchados, sus edificaciones se desmoronan y cada vez valen menos.
Es su patrimonio familiar, CUÍDENLOS.