El compromiso voluntario de las empresas con el desarrollo sostenible

Responsabilidad social empresarial y gobierno corporativo

miércoles 16 de agosto, 2023

Por: Rodrigo García Ocampo
CPA, MBA, MGE, MGR
Socio – Director
Email: rgarcia@sfai.co

La responsabilidad social empresarial (RSE) y el gobierno corporativo (GC) son dos conceptos que han cobrado relevancia en el ámbito empresarial y social en los últimos años.

Ambos se refieren a la forma en que las empresas se relacionan con sus grupos de interés, tanto internos como externos, y a la manera en que toman decisiones y rinden cuentas de su gestión.

La RSE es el compromiso voluntario de las empresas con el desarrollo sostenible, es decir, con el bienestar económico, social y ambiental de la sociedad en la que operan.

La RSE implica ir más allá del cumplimiento legal y asumir una actitud proactiva y ética en todos los ámbitos de la actividad empresarial.

La RSE busca generar valor compartido para la empresa y sus grupos de interés, tales como clientes, proveedores, empleados, accionistas, comunidades, medio ambiente, entre otros.

La importancia de la RSE radica en que contribuye a mejorar la competitividad, la reputación y la confianza de las empresas, así como a mitigar los riesgos y los impactos negativos que puedan generar en su entorno.

La RSE también favorece la innovación, la diferenciación y la fidelización de los clientes, así como el compromiso, la motivación y el desarrollo de los empleados.

Además, la RSE responde a las demandas y expectativas de la sociedad actual, que exige a las empresas una mayor transparencia, responsabilidad y coherencia en su actuación.

En el mundo, la RSE ha evolucionado desde una visión filantrópica y asistencialista hacia una visión estratégica e integral, que incorpora la sostenibilidad como un eje transversal de la gestión empresarial.

En Latinoamérica, la RSE ha tenido un avance significativo en los últimos años, impulsada por el contexto social, económico y ambiental de la región, así como por el rol de los organismos internacionales, las iniciativas multilaterales y las redes locales de promoción de la RSE.

En Colombia, la RSE también ha mostrado un progreso importante, reflejado en el aumento del número de empresas que adoptan políticas y prácticas de RSE, así como en el reconocimiento y premiación de las mejores experiencias de RSE por parte de entidades públicas y privadas.

Sin embargo, aún existen desafíos para consolidar una cultura de RSE en el país, tales como fortalecer el marco normativo e institucional, ampliar la participación y el diálogo con los grupos de interés, mejorar los sistemas de medición y reporte de los resultados e impactos de la RSE, y fomentar la articulación y cooperación entre los actores del sector empresarial, social y académico.

De otro lado, el GC es el conjunto de principios, normas y mecanismos que regulan las relaciones entre los propietarios, los administradores y los demás grupos de interés de una empresa.

El GC define las reglas del juego para el funcionamiento eficiente, transparente y ético de una empresa.

El GC busca garantizar que los intereses de los propietarios sean respetados y protegidos por los administradores, que estos últimos rindan cuentas de su gestión ante los propietarios y demás grupos de interés, y que estos últimos puedan ejercer sus derechos e influir en las decisiones de la empresa.

Los fundamentos del GC son dados en el respeto a los derechos de los accionistas o propietarios; el trato equitativo a todos los accionistas o propietarios; el reconocimiento e integración de los intereses legítimos de los demás grupos de interés; la transparencia e integridad en la información financiera y no financiera; la rendición oportuna y veraz de cuentas; la responsabilidad social y ambiental; la independencia y profesionalidad del órgano administrativo; la supervisión efectiva del órgano fiscalizador; el control interno adecuado; y la prevención y gestión de conflictos de interés.

Para establecer o mejorar un GC pueden darse por, la realización de un diagnóstico del estado actual del GC en la empresa; definir los objetivos y prioridades del GC en función del tipo, tamaño y sector de la empresa; diseñar e implementar un plan de acción para mejorar el GC; evaluar periódicamente el avance y los resultados del plan de acción; y comunicar y divulgar las buenas prácticas de GC a los grupos de interés.

Los órganos que integran el GC están compuestos por la asamblea general de accionistas o propietarios, que es el órgano supremo de la empresa y tiene la facultad de elegir, remover y controlar a los demás órganos; el consejo de administración o junta directiva, que es el órgano encargado de definir la visión, la misión, los valores, las estrategias y las políticas generales de la empresa, así como de supervisar y orientar la gestión del gerente o director ejecutivo; el gerente o director ejecutivo, que es el órgano responsable de ejecutar las decisiones del consejo de administración o junta directiva, así como de administrar y representar legalmente a la empresa; y el revisor fiscal o auditor externo, que es el órgano independiente que verifica y certifica la veracidad, suficiencia y razonabilidad de la información financiera y no financiera de la empresa.

Las políticas que deben definirse para integrar cada órgano de GC podrán estar compuestas por: la política de composición, funciones, remuneración y evaluación del consejo de administración o junta directiva; la política de selección, nombramiento, remuneración y evaluación del gerente o director ejecutivo; la política de selección, nombramiento, remuneración y evaluación del revisor fiscal o auditor externo; la política de derechos, deberes y participación de los accionistas o propietarios; la política de identificación, gestión y comunicación con los demás grupos de interés; la política de transparencia e integridad en la información financiera y no financiera; la política de rendición oportuna y veraz de cuentas; la política de responsabilidad social y ambiental; la política de control interno adecuado; y la política de prevención y gestión de conflictos de interés.

Para la adecuada gestión del GC se integran comités al interior de las empresas conformados por: el comité de auditoría, que es el encargado de supervisar el sistema de control interno, el proceso de auditoría interna y externa, y la calidad e integridad de la información financiera y no financiera; el comité de nombramientos y remuneraciones, que es el encargado de proponer los criterios para la selección, nombramiento, remuneración y evaluación del consejo de administración o junta directiva, del gerente o director ejecutivo, y del revisor fiscal o auditor externo; el comité de gobierno corporativo, que es el encargado de velar por el cumplimiento y actualización de las normas, principios y políticas del GC en la empresa; el comité de responsabilidad social empresarial, que es el encargado de definir e implementar las estrategias, programas y proyectos relacionados con el desarrollo sostenible en la empresa; y el comité de ética, que es el encargado de promover los valores, principios y normas éticas en la empresa, así como de prevenir y resolver los dilemas éticos que puedan surgir, aunque podrán ser más comités dependiendo del tipo de empresa, su tamaño y otros factores conforme los reguladores del sector al que pertenezca.

El seguimiento al GC se hace mediante el establecimiento de indicadores cuantitativos y cualitativos que permitan medir el grado de cumplimiento y efectividad del GC en la empresa; la recolección, análisis y comparación periódica de los datos e información relacionados con los indicadores; la identificación de las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas del GC en la empresa; la formulación y ejecución de planes de mejora continua del GC en la empresa; y la retroalimentación y comunicación constante con los grupos de interés sobre el desempeño del GC en la empresa.

Una forma de mejorar el GC es mediante la autorregulación y la autogestión, que consisten en que la propia empresa establezca sus propios estándares de calidad, ética y sostenibilidad, más allá de lo que exige la ley, y se comprometa a cumplirlos y a verificarlos.

La autorregulación y la autogestión implican una mayor madurez y autonomía de la empresa, así como una mayor confianza y credibilidad ante sus grupos de interés.

Algunos beneficios de la autorregulación y la autogestión son:

• Mejorar la reputación e imagen corporativa de la empresa.

• Aumentar la competitividad y la innovación de la empresa.

• Fomentar una cultura organizacional basada en valores y principios éticos.

• Reducir los riesgos legales, financieros y operativos de la empresa.

• Fortalecer las relaciones con los accionistas, los clientes, los proveedores y la sociedad.

Son mecanismos que contribuyen con la autorregulación y autogestión, los siguientes:

• Códigos de conducta o de buen gobierno que establezcan las normas y compromisos éticos de la empresa.

• Comités o consejos de gobierno corporativo que supervisen el cumplimiento de las normas y las buenas prácticas de gestión.

• Sistemas de auditoría interna o externa que evalúen el desempeño financiero, social y ambiental de la empresa.

• Certificaciones o sellos de calidad que acrediten el cumplimiento de estándares internacionales o nacionales en materia de gobierno corporativo.

• Informes o memorias de sostenibilidad que comuniquen los resultados e impactos del gobierno corporativo a los grupos de interés.

Es de indicar que el GC requiere de un proceso sistemático y periódico de evaluación que permite medir el grado de cumplimiento, eficacia e impacto de las normas, principios y prácticas del gobierno corporativo en una empresa.

La evaluación del gobierno corporativo tiene como objetivos:

• Identificar las fortalezas y debilidades del gobierno corporativo en la empresa.

• Establecer planes de mejora continua del gobierno corporativo en la empresa.

• Comparar el desempeño del gobierno corporativo con otras empresas del sector o del mercado.

• Comunicar los resultados del gobierno corporativo a los grupos de interés.

La evaluación del gobierno corporativo se puede realizar mediante diferentes métodos o herramientas, tales como:

• Cuestionarios o encuestas que recojan las opiniones y percepciones de los actores involucrados en el gobierno corporativo, como los accionistas, los administradores, los empleados, los clientes, los proveedores o la sociedad.

• Indicadores o variables cuantitativas o cualitativas que midan el nivel de cumplimiento, eficacia e impacto de las normas, principios y prácticas del gobierno corporativo en la empresa.

• Modelos o marcos teóricos que integren diferentes dimensiones o aspectos del gobierno corporativo, como la estructura, el funcionamiento, el control, la transparencia, la responsabilidad social o la sostenibilidad.

• Rankings o índices que clasifiquen o califiquen el desempeño del gobierno corporativo en función de criterios preestablecidos o consensuados.

En tanto que, las métricas para medir el desempeño del GC, pueden incluir:

• Métricas internas

Son las que se refieren al funcionamiento interno de la empresa, como la composición, la independencia, la diversidad, la remuneración o la rotación del consejo de administración, la participación o el voto de los accionistas, la separación o la integración de las funciones de dirección y control, la existencia o no de comités o consejos de gobierno corporativo, la frecuencia o la duración de las reuniones o sesiones de trabajo, el nivel de cumplimiento o incumplimiento de los códigos de conducta o de buen gobierno, etc.

• Métricas externas

Son las que se refieren al impacto externo de la empresa, como el rendimiento financiero, el retorno sobre el capital invertido, el crecimiento de las ventas o los beneficios, el valor de mercado o la cotización bursátil, el grado de satisfacción o fidelidad de los clientes, el nivel de calidad o innovación de los productos o servicios, el grado de compromiso o motivación de los empleados, el nivel de responsabilidad social o ambiental, el grado de reputación o imagen corporativa, etc.

La métricas aplican diferentes técnicas o procedimientos, como lo poder ser, el análisis estadístico en el que se aplica métodos matemáticos para describir, comparar o relacionar las métricas del gobierno corporativo con otras variables relevantes; el análisis cualitativo, el que consiste en aplicar métodos interpretativos para comprender, explicar o valorar las métricas del gobierno corporativo desde diferentes perspectivas o enfoques; el análisis multicriterio que consiste en aplicar métodos integradores para ponderar, priorizar o seleccionar las métricas del gobierno corporativo según diferentes criterios o preferencias y; el análisis comparativo, el que consiste en aplicar métodos contrastivos para situar, diferenciar o clasificar las métricas del gobierno corporativo respecto a otras empresas del sector o del mercado.

Colombia ha avanzado significativamente en materia de GC en los últimos años. Según el informe Doing Business 2020 del Banco Mundial, Colombia ocupa el puesto 34 entre 190 economías en el indicador de protección a los inversionistas minoritarios, que mide el grado de transparencia y responsabilidad del GC.

Asimismo, según el informe Corporate Governance in Latin America 2019 del BID, Colombia es uno de los países líderes en la región en la implementación de buenas prácticas de GC al haber incorporado algunos elementos al modelo como la adopción del Código País en 2007, que establece un conjunto de recomendaciones voluntarias para mejorar el GC en las empresas que cotizan en bolsa; la creación del Comité Empresarial para el Mejoramiento del Gobierno Corporativo en 2010, que promueve la difusión y aplicación del Código País entre las empresas; la expedición de la Ley 222 de 1995, que regula aspectos fundamentales del GC en las sociedades comerciales, como la estructura y funciones del consejo de administración, los derechos y deberes de los accionistas y administradores, los mecanismos de control y solución de conflictos, etc., junto a otros como, la Ley 964 de 2005, que regula aspectos específicos del GC en las entidades vigiladas por la Superintendencia Financiera de Colombia y; la participación activa de organismos e instituciones que impulsan y apoyan el GC tal es el de caso de la Superintendencia Financiera, la Superintendencia de Sociedades, entre otras entidades.

SFAI Colombia, con el apoyo de nuestra partner ubicados en 115 países con una red de 300 oficinas que ocupa a más de 12.000 profesionales, avanzamos en procesos consultivos de RSE y Gobierno Corporativo construidos bajo necesidades localizadas conforme al tamaño y magnitud de nuestros clientes junto a Servicios de Asesoría Sostenible (SAS): Formación y Coaching, Diseño de KPIs, Manuales y Procesos, Monitoreo y Servicios de Miembro Independiente del Comité de Sostenibilidad, al igual que, en Servicios de Finanzas Corporativas, Capital Humano, Riesgos Empresariales y auditoría y aseguramiento.

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