Lo Que No Se Vio en la 4a
“Buenos” mozos o mozalbetes
Redacción: Javier Baquero – Jaba
“La juventud es una virtud” dicen los que más años acumulan, será porque pueden disfrutar de algunas “ventajas”.
Más movilidad, más ímpetu, más pulmones, en más de mucho, sin embargo, el comportamiento de los hombres con madurez suman otras condiciones, las cuales nunca le podríamos exigir a los mozalbetes. El peso del adulto no lo puede cargar el infante, pues su estructura no da para tal esfuerzo, por eso los niños obesos se ahogan más, pierden el equilibrio, no pueden hacer ciertos ejercicios y en general no se pueden acoplar a esa condición que no es propia de su desarrollo interno.
Al mozo, cosas de mozo, exigencias de mozo y cargas de mozo; al toro peso de toro, exigencia de toro y comportamiento de toro. Por todo lo anterior así sea grande el esqueleto del mazuelo, no podemos sobrepasar su capacidad de carga. Es más, el comportamiento y el desarrollo animal no es el mismo en los críos que en los adultos.
Por grande que sea un niño, siempre será un niño y no un hombre adelantado.
Más de cuatro efectivos
Qué bueno que pudiéramos ver toros con más de cuatro años efectivos y demostrables, con guarismos en los lomos, notariados y de verificación pública. Recordemos que la madurez del hombre no la alcanza el niño por grande que sea su cuerpo o su altura supere la de los padres.
Lo Que No Se Vio en la 4a
Redacción: Gloria Toro´s
– El sorteo se realizó muy cerca a las 11:00 de la mañana.
– Los diestros lucieron: Enrique Ponce: traje grana, oro, y cabos blancos. Andrés Roca Rey: tabaco, oro y remates en primera comunión.
– El inicio de capa de Ponce cuidó con suavidad a su oponente. El toro recibió una vara en dio de los tercios y luego se derrumbó al cita del maestro de Chiva.
– Hubo calidad y nobleza en el primero de la tarde. Panelita fue flojo y sin mucha trasmisión pero Ponce mostró sus mejores matices.
– La faena de Ponce al primero fue inteligente, métrica y con sabiduría. Formuló lo necesario para que el paciente llegara a buen puerto. La espada fue un colofón especial. Dos orejas justas al torero y una vuelta al ruedo al toro con mucho cariño.
– El segundo salió con alegría de juventud.
Roca Rey dosificó los lances con suavidad a su primero del mano a mano.
– Con la muleta, Roca templó las embestidas de un suave ejemplar (2), que como su hermano anterior mostró inmadurez en su estructura, razón por la que cuidó y llevó al toro con medidas justas.
– Hubo un tercero que fue cambiado por cojera en su pata derecha.
– Salió un Ernesto González al que Ponce le construyó una faena de técnica, basada en dejar la muleta en la cara del astado para mostrarle un camino que el toro seguía sin protestar.
– En el cuarto bis, otro cambio, y otra labor del peruano para lidiar un manso de González Caicedo.
– Ponce en el quinto realizó faena técnica a uno que no trasmitía, uno a uno erigió una labor que cerró con fallos reiterados en el acero.
Lo bueno, lo malo y lo feo
Por: Jerónimo y Federico Baquero Toro
Lo bueno
– Tarde de bochorno bajo un plomizo cielo.
– El paseíllo por la libertad, todos los estamentos de la fiesta desfilaron antes del inicio del festejo.
– La suavidad de Ponce en la capa del primero.
– La ovación del público al maestro Ponce al brindar la lidia del primero.
– Luego del brindis una faena suave, templada y mandona.
– El conocimiento en realizar tandas no muy largas para ayudar a que el toro se sostuviera.
– La nobleza de Panelita, primero del mano a mano.
– La medida justa de la faena, tandas cortas y luego de uno en uno.
– La estocada total y certera, precedida de una impecable ejecución.
– La justísima ovación al Maestro de Chiva en el 1, al cortar las 2 orejas.
– La banda ejecutó melodías que recordaron a los actantes sus respectivas tierras.
– La faena del peruano al segundo de la tarde, al que le faltó bravura, pese a su nobleza. De más a menos el estado buscó al final los tableros.
– El tercero fue de entrada por salida, cambiado por cojo y remplazado por otro de la dehesa de Ernesto González, al que el Maestro le inventó una faena construida sobre la inexistencia de materia prima.
– La ovación respetuosa del público en el tercero al maestro de Chiva.
– El público entendió con la salida del cuarto que en el ruedo había otro imberbe inválido.
– La vara al 4 bis, peleó el de González Caicedo.
– La llevada a una mano por parte de Gustavo García al quinto de la tarde.
– De uno en uno Ponce sacó sumatoria para una faena que no podía tener continuidad por las condiciones del 5.
– La voluntad de Roca Rey frente a un insustancial toro de Las Ventas.
Lo malo
– La entrada llegó a los tres cuartos largos efectivos.
– La suerte de varas en medio de los tercios del primero de la tarde.
– Si bien es cierto que Panelita fue un toro que se dejó y permitió el lucimiento del Maestro Ponce, pero se derrumbó en varias ocasiones, la pica no fue tan franca como debiera y algo más no trasmitía, el que “gritaba” por él era el maestro.
_ El segundo no fue picado, o mejor recibió tan solo un refilonaso.
_ Antes de iniciar con la muleta el segundo también se derrumbó sin razón.
– El tercero salió cojo de la pata derecha, lo que lo hacía renquear, razón por la cual fue cambiado.
– El desempeño del tercero bis, un Santacoloma de González que salió como 3 bis, al que no mandaron repertorio.
– El cuarto tampoco tuvo fuerza y también se derrumbó en varias ocasiones. Luego de la pica fue cambiado por el palco.
– Aunque sabemos la buena fe del palco al cambiar al 4 toro, nos preguntamos en ese momento, si ese se cambia que pasará con lo que restaba de la corrida.
– La justeza en la bravura del 4 bis.
– Luego de construir una faena a base de pundonor y técnica Ponce perdió un trofeo a su labor por culpa de los aceros.
– El sexto sin casta, bonito pero sin contenido.
Lo feo
– Luego de la pica se derrumbó sin razón el que abrió plaza.
– Algunas voces hablan de no picar o picar poco y en el segundo hicieron eco de ello, sería porque el toro era falto de aguante.
– El ganadero César Rincón no trajo un encierro completo, las reservas tuvieron que ser de otra ganadería.
– La indebida noria, efectuará al 4 bis, impresentable recurso.
– El quinto escasamente recibió un refilonaso.
– La voltereta del quinto ejemplar al ir tras el capote de Gustavo García.
– El tumbo a Rafael Torres en el sexto. Fea y peligrosa.
– El público pagó entradas costosas para ver que un ganadero se cargara la fiesta con los astados que hizo el favor de mandar a Cali de manera incomprensible e irresponsable.