Agua, compromiso de todos
En 1992, la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo reunida en Río de Janeiro propuso declarar el 22 de marzo como el Día Mundial del Agua, con el fin de promover programas en todo el mundo para la preservación de los recursos hídricos, que fue acogida por la Asamblea General que la adoptó por resolución.
El Día Mundial del Agua comenzó a conmemorarse a partir de 1994 y desde entonces se han reflexionado sobre diferentes temas y para este año se ha propuesto tratar sobre “Agua y energía”.
Conscientes de la importancia de esta fecha entidades como Acuavalle y Vallecaucana de Aguas hacen este sábado en Roldanillo el programa de Cultura del Agua.
La iniciativa busca formar ciudadanos responsables y comprometidos con la nueva cultura del agua, a partir del trabajo individual y colectivo.
Oferta hídrica
La oferta de agua potable en el Valle del Cauca, con respecto a otros departamentos está bien, indica Acuavalle que afirma que en cantidad no hay problema pero sí en calidad, debido a la deforestación que hace que cuando llueve caigan a las cuencas toneladas de barro que no permiten que los sistemas puedan tratar esas aguas.
Los técnicos de Acuavalle han tenido que hacer frente a esta problemática en municipios como Yotoco, Restrepo, Alcalá, donde se incrementan las turbiedades y las plantas hay que detenerlas.
Por eso, Acuavalle ha propuesto construir reservorios y trabajar conjuntamente con la CVC en campañas de concientización a la comunidad, en reforestación y aislamientos de cuencas.
Según Acuavalle, en diez años, si no se toman las medidas necesarias, varios municipios del Valle del Cauca correrían el riesgo de tener problemas con el abastecimiento de agua potable.
Con las comunidades
Durante más de veinte años, la Corporación Vallecaucana de las Cuencas Hidrográficas y el Medio Ambiente, Corpocuencas, ha trabajado por la conservación de las cuencas hidrográficas del Valle del Cauca.
La entidad, hoy liderada por Fabián Giraldo Segura, ve con optimismo el trabajo que vienen realizando desde organizaciones comunitarias, hasta instituciones educativas con sus Proyectos Ambientales Escolares- Praes, y sectores como el cañicultor y el cafetero por proteger las cuencas.
La corporación trabaja en un convenio con la CVC para aislamiento y reforestación de algunas cuencas en áreas estratégicas buscando siempre la participación de las organizaciones comunitarias para que cuiden las cuencas y sean ellos que asuman ese papel protagónico.
La concientización de las comunidades campesinas para conservar las partes altas de las cuencas de los ríos ha sido prioritaria dentro de la gestión de Corpocuencas.
Según Corpocuencas, en últimas quien toma las decisiones en el manejo de cuencas son las comunidades campesinas a las que hay que apoyar y ayudarles a que tomen decisiones acertadas para la conservación.
El Valle del Cauca, según indica Corpocuencas, se abastece del agua que viene de las cordilleras y tiene una buena cobertura de servicios en agua pero muchas veces las instituciones se olvidan de proteger las cuencas.
Riqueza hídrica
La cantidad de agua requerida para el desarrollo de actividades sociales y económicas en la región es creciente y la oferta de agua en las cuencas que conforman las vertientes del Pacífico y del río Cauca, está determinada por la precipitación, las corrientes de agua superficial y las reservas subterráneas existentes, manifiesta la CVC.
Así mismo, la entidad explica que en el Valle del Cauca hay un total de 8.968 usuarios del recurso hídrico superficial.
En las cuencas de la vertiente del Pacífico el aprovechamiento de agua superficial es en su mayoría destinada al consumo doméstico y pequeños riegos y hay corrientes que se encuentran en zonas de muy poco o ningún desarrollo y constituyen una reserva natural.
Sobre las reservas subterráneas, destaca que este depósito tiene un área de 6.900 kilómetros cuadrados y una profundidad conocida hasta 500 metros, por donde circula y se almacena agua.
La CVC destaca que en el Valle del Cauca existen 1.275 pozos profundos en operación de los cuales se extraen en promedio entre el 11% y el 18% de la recarga total, que representan entre 400 y 500 millones de metros cúbicos al año de agua subterránea.
Intervención humana
En el Valle del Cauca se pueden encontrar ríos que conservan buena cantidad de agua y otros que están muy deteriorados por la intervención humana, indicó el profesor Henry Jiménez, de la Universidad del Valle.
Puso como ejemplo los ríos que desembocan en el océano Pacífico, que en la parte alta de la cordillera Occidental, donde nacen, sus aguas son de calidad pero a medida que descienden son afectados por minería ilegal, cultivos ilícitos, ganadería extensiva.
En cuanto al valle geográfico del río Cauca, este recibe descargas de aguas residuales, en especial en Cali, donde la ptar no funciona en un cien por ciento.
Además, desembocan en él ríos provenientes de las cordilleras Central y Occidental, que en la parte alta se encuentran en buen estado pero a medida que descienden también son afectados por la intervención humana y los caudales llegan al Cauca ya contaminados.
“Tenemos una gran bendición de la naturaleza en recursos hídricos, en humedales como la laguna de Sonso, que son de una gran riqueza de seres vivos y una gran reserva de agua subterránea que debemos proteger”, dijo.