Llegó la hora de la verdad
De la Espriella y Cepeda: dos visiones opuestas se enfrentan en las urnas
Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, dos candidatos con propuestas profundamente diferentes en temas como seguridad, economía, energía, salud y educación.
Este domingo 21 de junio, Colombia vivirá una de las jornadas electorales más trascendentales de los últimos años.
Más de 41,4 millones de ciudadanos están habilitados para acudir a las urnas y elegir al presidente que gobernará el país durante los próximos cuatro años, en una segunda vuelta que enfrentará a Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, los dos candidatos que obtuvieron las mayores votaciones en la primera ronda electoral.
La contienda llega a su desenlace después de una campaña marcada por una fuerte confrontación política, ideológica y programática.
La elección ha sido presentada por ambos sectores como una decisión sobre el rumbo que debe tomar el país frente a desafíos como la seguridad, la economía, la transición energética, la salud y la educación.
De acuerdo con la Registraduría Nacional, 41.421.973 colombianos están habilitados para votar en esta jornada electoral, en la que se instalaron más de 122.000 mesas de votación en Colombia y el exterior.
En la primera vuelta presidencial, celebrada el 31 de mayo, Abelardo de la Espriella ocupó el primer lugar con cerca del 43,7 % de los votos, mientras que Iván Cepeda obtuvo alrededor del 40,9 %, una diferencia cercana a los 700.000 sufragios que dejó abierta la disputa por la Presidencia.
Dos modelos de país frente a frente
La principal característica de esta segunda vuelta es el contraste entre las propuestas de ambos aspirantes.
En materia de seguridad y paz, De la Espriella propone poner fin a la política de “paz total”, descarta negociaciones con grupos armados que continúen delinquiendo y plantea una ofensiva militar contra guerrillas y organizaciones criminales.
Su programa incluye la construcción de megacárceles, el endurecimiento de penas y una estrategia de lucha frontal contra el narcotráfico.
Cepeda, por su parte, defiende la continuidad de los diálogos con los grupos armados, la implementación integral de los acuerdos de paz y una mayor presencia institucional en los territorios afectados por el conflicto.
También plantea fortalecer la protección de líderes sociales y combatir las economías ilegales mediante intervenciones sociales y estatales.
Las diferencias también son evidentes en materia energética. De la Espriella propone reactivar la exploración de petróleo y gas, firmar nuevos contratos, respaldar el fracking bajo estándares ambientales y fortalecer a Ecopetrol como empresa enfocada en la producción de hidrocarburos para garantizar la autosuficiencia energética.
Cepeda plantea profundizar la transición energética, impulsar las energías renovables, mantener la oposición a nuevos proyectos de fracking y convertir a Ecopetrol en un actor central de la transformación energética del país, reduciendo gradualmente la dependencia de los combustibles fósiles.
Salud, educación y economía, otros ejes de la decisión
En salud, De la Espriella propone mantener la participación de las EPS, recuperar el suministro de medicamentos y realizar ajustes al sistema sin desmontar su estructura actual.
Además, plantea fortalecer hospitales y clínicas y garantizar un flujo oportuno de recursos.
Cepeda defiende un modelo con mayor protagonismo estatal, el fortalecimiento de la red pública hospitalaria y de la atención primaria, así como la reducción de la intermediación privada y la consolidación de la salud como un derecho fundamental.
En educación, el candidato que lideró la primera vuelta plantea impulsar la formación en inteligencia artificial, robótica, bilingüismo y educación tecnológica, además de crear una universidad virtual y ampliar el acceso a herramientas digitales.
Cepeda, en contraste, propone ampliar la cobertura de la educación pública, fortalecer las universidades estatales, avanzar hacia mayores niveles de gratuidad e incrementar la inversión pública en el sector.
Las diferencias se extienden al modelo económico. De la Espriella propone reducir impuestos, disminuir el tamaño del Estado, simplificar trámites e incentivar la inversión privada como motor del crecimiento.
Cepeda plantea una mayor intervención estatal en sectores estratégicos, fortalecer los programas sociales, impulsar la economía popular y campesina y avanzar en políticas orientadas a reducir las desigualdades económicas.
Más allá de quién resulte vencedor, la jornada del domingo marcará el cierre de una campaña que ha reflejado profundas divisiones políticas y sociales.
Con dos proyectos claramente diferenciados y una ciudadanía llamada a decidir entre ellos, Colombia llega a una nueva cita con las urnas para definir el rumbo político, económico y social del país durante los próximos cuatro años.
¿Quién es Abelardo De la Espriella?
Abelardo Gabriel de la Espriella Otero nació el 31 de julio de 1978 en Bogotá y tiene 47 años.
Aunque nació en la capital del país, pasó gran parte de su infancia y adolescencia en Montería, ciudad con la que mantiene una estrecha relación.
Es de ascendencia colombo-italiana y proviene de una familia vinculada al ámbito jurídico. Es hijo del exmagistrado Abelardo De la Espriella Juris y de María Eugenia Otero Aldana, y es el segundo de tres hermanos.
Realizó sus estudios escolares en el colegio La Salle de Montería. Posteriormente cursó Derecho en la Universidad
Sergio Arboleda, donde también obtuvo una maestría en Derecho.
Además, se especializó en Ciencias Penales y Criminológicas en la Universidad Externado de Colombia y en Derecho Administrativo en la Universidad del Rosario.
Su formación académica también incluye una licenciatura y una maestría en Derecho de la Universidad de Nebrija, en España.
Asimismo, recibió distinciones honoríficas como doctor honoris causa en Derecho de la Universidad Autónoma del Caribe y doctor honoris causa internacional en Derecho de la Federación Iberoamericana de Abogados.
En el plano personal, está casado desde 2008 con Ana Lucía Pineda. Además, es padre de cuatro hijos: Lucía, Salvador, Filippo y Francesca.
En entrevistas recientes también se ha referido a un proceso de conversión religiosa que, según ha explicado, ocurrió durante los últimos años.
Del ejercicio del derecho a la actividad política
Desde joven mostró interés por los negocios. Según ha contado, a los 11 años tuvo una tienda de barrio y a los 16
años estuvo al frente de un almacén de ropa.
Más adelante construyó una carrera Como abogado penalista y litigante. En 2002 fundó la firma De la Espriella Lawyers, organización dedicada a la prestación de servicios jurídicos y que actualmente cuenta con sedes en Colombia y Estados Unidos.
Durante más de dos décadas ejerció la profesión y participó en miles de procesos judiciales. Entre sus actividades
también se encuentra la representación de víctimas y figuras públicas en
distintos casos.
También impulsó un programa de becas para estudiantes de derecho en la Universidad Sergio Arboleda.
¿Quién es Iván Cepeda?
Iván Cepeda Castro nació el 24 de octubre de 1962 en Bogotá y tiene 63 años. Actualmente se desempeña como senador de la República por el Pacto Histórico.
Realizó sus estudios escolares en el colegio Camilo Torres de Bogotá. Posteriormente cursó Filosofía en la
Universidad San Clemente de Ohrid, en Sofía, Bulgaria, donde obtuvo su título en 1987.
Más adelante completó una maestría en Derecho Internacional Humanitario en la Universidad Católica de Lyon, Francia.
Su historia familiar también estuvo vinculada a la política. Es hijo de Yira Castro y de Manuel Cepeda Vargas,
dirigente del Partido Comunista Colombiano y congresista de la Unión Patriótica.
Además, durante su infancia y juventud vivió períodos de exilio junto a su familia en Checoslovaquia y Cuba. Después
continuó sus estudios en Bulgaria, donde adelantó parte de su formación
profesional.
En el plano personal, está casado con Pilar Rueda Jiménez, antropóloga con maestría en Estudios Internacionales
para la Paz y Derechos Humanos.
De la formación académica al trabajo legislativo
Desde la adolescencia se vinculó a las Juventudes Comunistas, influenciado por el entorno político de su familia.
Al regresar a Colombia también trabajó como docente y posteriormente desarrolló una trayectoria relacionada con la defensa de los derechos humanos y el acompañamiento a víctimas del conflicto armado.
En el ámbito político, llegó al Congreso de la República en 2010 como representante a la Cámara.
Después pasó al Senado, corporación en la que completa 16 años de actividad legislativa.
Asimismo, participó como facilitador en el proceso de paz entre el Gobierno colombiano y las FARC-EP,
firmado en 2016.
De igual manera, integró el equipo negociador del gobierno de Gustavo Petro en los diálogos con el ELN.