La Selección Colombia cerró su preparación con una victoria ante Costa Rica y dejó buenas sensaciones antes de emprender su viaje mundialista
Colombia se despide del país con triunfo, goles y certezas rumbo al Mundial
La Selección Colombia cumplió con éxito su última presentación en casa antes de iniciar su aventura mundialista.
Ante un estadio El Campín colmado de aficionados y en medio de una atmósfera de celebración, el equipo dirigido por Néstor Lorenzo derrotó 3-1 a Costa Rica en un compromiso que dejó conclusiones positivas, algunas alertas defensivas y, sobre todo, la sensación de que el grupo llega con confianza a la cita más importante del fútbol.
Más allá del resultado, la noche estuvo marcada por el encuentro entre la selección y una afición que acudió masivamente para despedir a los 26 jugadores que representarán al país en el Mundial.
Fue una fiesta futbolera en la que hubo música, homenajes y una constante manifestación de apoyo desde las tribunas.
Sin embargo, el partido comenzó lejos de ser una exhibición cómoda para Colombia. Costa Rica salió decidida a competir con intensidad y durante los primeros minutos presionó alto, disputó cada balón y exigió concentración permanente en la zona defensiva colombiana.
La selección nacional tardó algunos minutos en encontrar su ritmo. El equipo fue ganando confianza a medida que aparecieron sus jugadores más desequilibrantes y empezó a controlar la posesión del balón.
Luis Díaz fue uno de los principales protagonistas en el arranque, generando desequilibrio por las bandas y provocando los primeros aplausos de una afición que quería disfrutar del talento de sus figuras.
La apertura del marcador llegó gracias a una de las fortalezas históricas del equipo colombiano: el juego aéreo. Un tiro de esquina ejecutado por Luis Díaz encontró a Dávinson Sánchez, quien se impuso en el área y conectó un potente cabezazo para poner el 1-0.
El gol permitió que Colombia jugara con mayor tranquilidad y empezara a dominar el compromiso. Con más espacios y confianza, el equipo comenzó a generar aproximaciones constantes sobre el arco costarricense.
La segunda anotación llegó nuevamente con participación de Luis Díaz.
Tras una acción colectiva que involucró al Cucho Hernández y a Jorge Carrascal, el atacante colombiano apareció en el momento justo para definir y ampliar la ventaja.
Con el 2-0 parecía que el partido estaba completamente controlado.
Sin embargo, una desatención defensiva permitió la reacción de Costa Rica. Tras una jugada aérea dentro del área, Andrey Soto aprovechó las facilidades otorgadas por la defensa colombiana y descontó para el conjunto centroamericano.
El tanto visitante sirvió como recordatorio de que aún existen aspectos por corregir antes del inicio del Mundial, especialmente en las acciones defensivas dentro del área.
Para la segunda mitad, Lorenzo comenzó a mover el banco y dio ingreso a varios jugadores que buscan consolidarse dentro de la estructura titular. Entre ellos apareció James Rodríguez, cuya presencia despertó inmediatamente el entusiasmo del público.
Aunque Costa Rica tuvo algunos momentos de protagonismo e incluso estuvo cerca de igualar el marcador, Colombia logró sostener la ventaja gracias a una intervención providencial de Willer Ditta, quien evitó una clara opción de gol cuando parecía que los visitantes encontraban el empate.
La selección respondió en el momento indicado.
James Rodríguez comenzó a asumir el liderazgo ofensivo y encontró espacios para mostrar la calidad que lo ha convertido en uno de los referentes históricos del equipo nacional.
Precisamente de sus pies nació la jugada que terminó sellando la victoria.
El mediocampista filtró un pase preciso para Luis Suárez, quien ganó la posición, encaró con determinación y definió con potencia para establecer el definitivo 3-1.
La anotación desató la celebración en las tribunas y terminó de convertir la noche en una despedida ideal para el equipo colombiano.
Más allá de los goles, el encuentro permitió observar a varios jugadores que buscan consolidar su lugar dentro de la estructura de Lorenzo, así como evaluar alternativas tácticas y variantes ofensivas de cara al desafío mundialista.
El balance general deja una sensación positiva. Colombia mostró capacidad ofensiva, profundidad en ataque y momentos de muy buen fútbol.
También quedaron algunas observaciones defensivas que seguramente serán trabajadas en los próximos días antes del debut mundialista.
Al finalizar el compromiso, los jugadores recorrieron la cancha agradeciendo el respaldo de los aficionados. Desde las tribunas llegó una última ovación cargada de esperanza y expectativa.
Ahora sí, la preparación terminó. Las pruebas quedaron atrás y el siguiente desafío será el Mundial.
Colombia parte con ilusión, respaldada por una afición que volvió a demostrar que cree en este grupo y que espera verlo competir al máximo nivel en la gran cita del fútbol internacional.