El rendimiento académico, una tarea de tiempo entero
Tanto para los niños como para los jóvenes, la base del rendimiento académico se compone de tres factores fundamentales: buenos hábitos, organización y planificación de actividades. Así mismo, los intereses, dependiendo de la edad varían, y de acuerdo a ello, hay que actuar.
En la primaria
Para un niño de primaria, la familia es realmente importante, ante todo el infante necesita una base estable y unos buenos hábitos de rutina como: unos horarios para dormir, para levantarse, para comer y estudiar. Esos ciclos del día a día los construye el niño desde el Jardín hasta la finalización de la primaria.
Igualmente, es importante el libre desarrollo de la personalidad, la construcción de la autoestima, basado en el reconocimiento de sus logros.
En la secundaria
Para un adolescente las condiciones cambian. Los jóvenes empiezan a mostrarse tradicionalmente muy desmotivados por el colegio, priman otros intereses como los amigos, el deporte y las actividades de tiempo libre, más que las actividades escolares. Todo esto resulta ser normal.
Lo importante es que el estudiante no caiga en actitudes negativas, pues así su rendimiento se verá afectado y no podrá reponerse de eventuales fracasos.
¿Qué hábitos tomar?
Para mejorar las condiciones y hábitos de estudio, se debe empezar por tener un buen nivel de atención y concentración que proviene de unos buenos hábitos de sueño y hábitos alimenticios. Además se debe tener un equilibrio emocional, porque un niño o joven que está cargado de problemas familiares y económicos no va a poder estudiar igual.
La buena organización en cuanto a los planes de estudio y de tiempo libre, fomenta el mejoramiento del nivel académico. Igualmente el aprender a repasar con sentido, planear con anticipación cuándo son los exámenes parciales y finales, cuánto tiempo necesita para repasar y cuáles son los temas que necesita para preparar este examen, encontrarle sentido a cada materia, técnicas específicas de subrayado, los cuadros sinópticos, aprender a tomar notas, entre otras recomendaciones, ayudarán a hacer su trabajo bien hecho.
Actividades para mejorar el rendimiento académico
1. La construcción de hábitos: Cuando se instaura una costumbre, inconscientemente, sin recibir una orden, los chicos cumplen con tranquilidad, sin aburrimiento ni cansancio y con buena disposición.
2. El espacio físico: El orden y la adecuación del sitio, ahorra tiempo y energía.
3. Ambiente emocional: Es el estado armónico en la convivencia familiar que contribuye a brindar un acompañamiento y una grata experiencia que lo motive a demostrar sus capacidades.
4. La técnica: Dentro de las técnicas para realizar una actividad, está la formación de grupos de estudio, elaboración de cuadros, resúmenes, utilización de dibujos, colores, fichas, tecnología, entre muchos otros, que cada chico de acuerdo a su estilo podrá adoptar.
5. Administrar el tiempo: El trabajar de acuerdo con un plan y horarios concretos ahorra tiempo, garantiza mayor rendimiento y proporciona óptimas condiciones para el trabajo creador, ordenado y con disposición de horas de esparcimiento o de participación en actividades extracurriculares.