Se acabó el bachillerato ¿Y ahora?
Marcela Mesa, psicóloga y orientadora profesional, orienta con consejos a los jóvenes sobre lo que pueden hacer luego del bachillerato.
¿Qué deben tener en cuenta los jóvenes para escoger su carrera?
Lo más importante para tomar una decisión cualquiera, es tener información de calidad, y básicamente hay dos tipos de información que los jóvenes requieren: una que es acerca de sí mismo, es decir, la autoexploración; y la segunda es una información sobre lo que hay como opciones en el entorno.
¿A qué edad los jóvenes empiezan a decidir qué estudiar?
Es importante empezar a familiarizar a los niños desde pequeños con el mundo laboral. Desde que empiezan a tener entendimiento, los niños deben conocer diferentes entornos laborales. Hay que realizar visitas a las empresas y pasarlos a ellos por diferentes espacios. Esa posibilidad de adecuarlos de acuerdo a su estado de desarrollo es importante.
A partir de sexto grado es importante que ellos se familiaricen con qué materias le gustan para relacionarlos con las carreras, para poder tener afinidad con su futuro profesional.
¿Qué papel juegan los papás en la carrera de los hijos?
Los papás son los principales “coarquitectos” de nuestra carrera, siempre; empezando porque colocan la genética. Luego, ponen las expectativas desde el vientre materno, inclusive la escogencia del nombre y la manera de crianza, ya va generando una cierta estructura de carrera, entendiendo carrera como un camino a lo largo del ciclo vital donde aprendemos, somos productivos, etc.
El papel de los papás es dar la mayor satisfacción posible de que vean muchas posibilidades, conozcan el mundo laboral, hagan experiencias previas de trabajo y acompañen a la exploración de sí mismos, a entender que los hijos no están aquí para cumplir las expectativas que ellos no cumplieron. Ellos vienen a trazar su propio camino, por eso es importante el acompañamiento adecuado con sus hijos.
Si estando en grado once, el joven no sabe qué estudiar ¿Qué camino debe tomar?
Encontrar qué camino seguir después del bachillerato, es un proceso de desarrollo. Y como todas las tareas de desarrollo, hay muchachos que saben antes qué idea tomar adecuadamente, como hay otros jóvenes de 17 y 18 años que no llegan.
Tarde o temprano si hay un nivel de adaptación social y personal normal, todos llegan, y si no lo hubiera no es un momento de pánico, si el muchacho llega al límite de inscripciones en la universidad, es preferible darle un compás de espera, unos seis meses, no tanto un año, aunque depende mucho de la edad del muchacho. Pero si tengo 16 años, por ejemplo, realmente todavía puedo darme un compás de espera.