Ir más allá de los propios límites
Cómo pensar fuera la caja para alcanzar el éxito en el emprendimiento
Por: Adrian Castañeda T.
@adriancastanedat @deceroaglobal
El emprendimiento tiene un ABC, un paso a paso, un comienzo y un final. Tiene muchas cosas que se deben aprender y otras tantas que se deben crear; tiene trucos, estrategias, armas secretas, pero más allá de todo eso, de lo obvio, de lo que todo el mundo dice, tiene un ADN particular.
Emprender, a veces, puede ser la más salvaje de las montañas rusas, un día se está arriba, en la serenidad del camino recto creyendo que ya se lograron todos los objetivos; pero de repente, sin anunciarlo, viene la caída que puede hacer querer abandonar el recorrido, así de duro es y así de fascinante también.
Lo cierto del caso es que todos los emprendedores tienen la misma oportunidad de hacer ese recorrido con éxito, a pesar de la locura del trayecto; porque cada uno de ellos tiene lo que se necesita para avanzar.
Cada emprendedor es el cero y su objetivo debe ser convertirse en global, crecer. En este sentido, ¿Cuáles son los caballos de batalla que pueden impulsar a los emprendedores en ese camino?
Son tres palabras y un concepto, primero las palabras:
· Disciplina
· Perseverancia
· Pasión
Ahora el concepto:
Pensar fuera de la caja.
Sobre este tema ya se ha dicho y leído mucho, debe haber unas cuantas series de televisión que abordan este asunto, pero es que no puede ser de otro modo porque se trata de un concepto muy importante y que, sobre todo en la actualidad, los emprendedores jóvenes aplican con frecuencia.
Cuando se piensa fuera de la caja significa que se está yendo más allá de los propios límites, de las creencias, de los patrones con los que se creció, simplemente porque se tomó la decisión de hacerlo de esa forma. Pensar fuera de la caja es no quedarse en el “vamos a ver qué pasa si…” es avanzar para hacer que pase.
Eso, precisamente, es lo que hace único a un emprendedor o emprendedora, esa maravillosa capacidad de salirse del molde, de decir sí cuando todo lo demás dice no; no por capricho, ojo, sino porque se tiene el conocimiento suficiente, se sabe que se puede lograr mucho, y se está trabajando para ello.
En este sentido, no es descabellado pensar que el emprendedor es su propia arma secreta, es su propio trampolín, por lo que no debe dudar a la hora de actuar, a la hora de emprender a su estilo. Aunque considerando que adaptarse a la realidad es uno de los grandes retos del emprendimiento y de la vida, es importante aprender a moverse de acuerdo a lo que realmente ocurre en el día a día para poder establecer estrategias de acción que permitan avanzar.
Emprender con los pies sobre la tierra es magia, emprender con inteligencia es estrategia, pero emprender con el corazón es el principal ingrediente para el éxito y eso solo se logra si el pensamiento emprendedor se basa en aquello de pensar fuera de la caja.
No existe una edad para emprender, no es necesario vivir solo de un trabajo fijo, no se tiene que trabajar en el negocio familiar porque así todo el mundo lo ha hecho, no por enfrentarse al fracaso una vez, significa que se fracasará muchas veces.
El emprendedor o emprendedora no debe limitarse o paralizarse porque algo no salga como lo tenía pensado, simplemente debe dedicarse a hacer la tarea y dar con la solución, porque en algún momento del camino aparecerá.
Si se pretende emprender con éxito es muy importante hacerlo con libertad de pensamiento, sin ideas preconcebidas y teniendo siempre en cuenta que por muy alta que sea la cima, paso a paso es posible escalarla.
Adrian Castañeda T.
Empresario, inversionista, conferencista y autor que ayuda a emprendedores desde la realidad y la experiencia personal. @adriancastanedat @deceroaglobal