Empresario TEC
IA al volante
Por: Fernando Garzón – @fergarzon
Cada vez que un vehículo de carga o una flota empresarial sale a la carretera, no solo transporta mercancías o pasajeros. También pone en juego la seguridad de conductores, peatones y otros actores viales.
Los siniestros de tránsito siguen creciendo en Colombia, y la tecnología comienza a desempeñar un papel que hace apenas unos años parecía reservado para la ciencia ficción: prevenir accidentes antes de que ocurran.
Las cifras son preocupantes. De acuerdo con la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), entre enero y marzo de 2026 se registraron 2.244 muertes por accidentes de tránsito en el país, un aumento del 20% frente al mismo periodo del año anterior.
Este panorama ha llevado a muchas empresas a replantear la manera en que administran sus flotas y gestionan la seguridad en las vías.
La respuesta está llegando desde la inteligencia artificial y la telemática, dos tecnologías que, al trabajar de manera conjunta, están transformando la movilidad empresarial.
La telemática permite que un vehículo transmita información en tiempo real sobre su funcionamiento.
Variables como velocidad, aceleración, frenadas, ubicación, consumo de combustible y estado del motor son registradas de manera permanente.
Cuando esta información se combina con inteligencia artificial, el sistema no solo recopila datos: también interpreta comportamientos y anticipa riesgos.
Hoy existen plataformas capaces de detectar si un conductor utiliza el celular mientras maneja, presenta señales de somnolencia, bosteza repetidamente, conduce sin cinturón de seguridad o realiza maniobras peligrosas.
En cuestión de segundos, el sistema emite alertas tanto al conductor como al centro de control de la empresa, permitiendo intervenir antes de que un descuido termine en tragedia.
La diferencia entre reaccionar después de un accidente y prevenirlo mediante datos es, precisamente, donde la tecnología está marcando un antes y un después.
Según Daniel Ocampo, vicepresidente de Operaciones para América Latina de Zonar, la implementación de soluciones basadas en telemática e inteligencia artificial ha permitido que algunas flotas reduzcan hasta un 25% los eventos críticos de seguridad y disminuyan en más del 30% las distracciones al volante.
Además, también contribuyen a optimizar el consumo de combustible entre un 10% y un 15%, generando beneficios tanto en seguridad como en eficiencia operativa.
Sin embargo, el impacto va mucho más allá de la productividad. Cada registro generado por estos sistemas se convierte en evidencia para demostrar que las empresas realizan un seguimiento permanente a los riesgos de conducción, un aspecto clave para cumplir con el Plan Estratégico de Seguridad Vial (PESV), obligatorio para organizaciones que operan flotas de vehículos.
No se trata únicamente de evitar sanciones económicas, que pueden alcanzar hasta 2.000 salarios mínimos por incumplimiento de la normativa, sino de construir una verdadera cultura preventiva basada en información objetiva y decisiones oportunas.
Otro de los grandes aportes de la inteligencia artificial es que permite personalizar la capacitación de los conductores.
A través del análisis de datos, los administradores pueden identificar patrones de riesgo y diseñar entrenamientos específicos para quienes requieren fortalecer determinados hábitos de conducción.
Este enfoque representa un cambio profundo frente a los modelos tradicionales, donde la seguridad dependía principalmente de inspecciones ocasionales o reportes manuales.
Hoy, el monitoreo es continuo y las decisiones se apoyan en datos en tiempo real.