Inflación vuelve a tomar fuerza
Alimentos, arriendos y servicios presionan el bolsillo de los colombianos
Después de varios meses en los que los hogares esperaban un alivio más evidente en los precios, la inflación volvió a encender las alertas.
El costo de vida en Colombia completó cuatro meses consecutivos de aceleración y cerró el primer semestre del año con mayores presiones frente al mismo periodo del año anterior.
Para junio la inflación anual llegó al 6,14%, aumentando frente al 5,84% registrado en mayo.
Aunque la variación mensual fue de 0,39%, menor a la observada el mes anterior, el indicador confirma que los precios continúan resistiéndose a bajar al ritmo esperado.
El resultado empieza a sentirse especialmente en tres frentes que hacen parte de los gastos cotidianos de los hogares: vivienda, alimentación y servicios relacionados.
Las categorías de servicios y alimentos explican cerca del 72% de la inflación acumulada durante el primer semestre, convirtiéndose en los principales motores del incremento del costo de vida.
Uno de los rubros que más impacto tuvo fue alojamiento y servicios públicos, seguido por alimentos y bebidas no alcohólicas, además de restaurantes y hoteles.
Estos tres grupos concentraron buena parte de las presiones inflacionarias registradas en junio.
En la práctica, esto significa que los hogares están sintiendo aumentos precisamente en algunos de sus gastos más frecuentes: dónde vivir, qué comer y cuánto cuesta consumir servicios del día a día.
La inflación acumulada durante el primer semestre llegó a 4,77%, una cifra superior al 3,74% observado en el mismo periodo de 2025, reflejando un escenario de precios más exigente para los consumidores.
Entre los alimentos que más han aportado al incremento aparecen productos perecederos.
Se destaca que frutas frescas, papa y tomate están entre los elementos con mayor contribución dentro de esta categoría durante el año.
Para los analistas, el comportamiento de los precios durante la primera mitad del año también estuvo influenciado por factores como los ajustes asociados a la indexación de precios y el incremento del salario mínimo.
Aunque se espera que durante el segundo semestre la inflación continúe aumentando a un menor ritmo, todavía existen riesgos que podrían generar nuevas presiones, especialmente si fenómenos climáticos afectan los precios de alimentos y energía.
El comportamiento de la inflación será clave para las decisiones económicas de los próximos meses, especialmente por su impacto en el poder adquisitivo de los hogares, las tasas de interés y la capacidad de consumo.
En otras palabras: aunque la inflación está lejos de los niveles máximos alcanzados años atrás, la batalla contra el aumento del costo de vida todavía no termina.