Cada vez más familias colombianas distribuyen sus activos entre varios países
¿El patrimonio dejó de ser local?
Durante décadas, la fórmula patrimonial de muchas familias colombianas fue relativamente estable: vivienda propia, inversiones locales y, en algunos casos, participación en negocios familiares.
Sin embargo, expertos del sector financiero e inmobiliario advierten sobre un cambio silencioso entre empresarios y familias de altos ingresos: el patrimonio empieza a distribuirse entre distintos países como parte de una estrategia de largo plazo.
La transformación no necesariamente implica migrar ni abandonar Colombia.
Se trata, más bien, de una nueva lógica patrimonial: mantener el centro de vida en el país, mientras parte de los activos, ingresos o inversiones comienzan a diversificarse internacionalmente.
La tendencia coincide con un cambio más amplio en la movilidad de los colombianos.
Solo en 2025, 5,8 millones de colombianos viajaron al exterior, un crecimiento de 4,3% frente al año anterior, según cifras de Migración Colombia recopiladas por Anato.
Estados Unidos y España siguen siendo los principales destinos, aunque también aumentan significativamente los viajes hacia países como Brasil, Panamá, Perú y República Dominicana.
Pero el cambio ya no responde únicamente al turismo. De acuerdo con Gustavo Gálvez, CEO de PFS Realty Group, “hoy muchas familias tienen hijos estudiando fuera, negocios regionales, movilidad laboral internacional o inversiones en otros mercados, lo que empieza a cambiar inevitablemente la forma de pensar el patrimonio”.
La educación internacional es uno de los factores que están transformando esa lógica. Entidades como el Icetex han ampliado sus programas de becas y financiamiento para maestrías y programas de formación en Europa, Asia y Norteamérica, mientras crece el interés de colombianos por oportunidades académicas globales.
Inversiones en el exterior
A esto se suma un dato económico poco visible: los colombianos ya no solo invierten en el mercado local.
Según cifras del Banco de la República reportadas por medios económicos, durante 2025 la inversión directa de colombianos en el exterior superó los US$2.270 millones, con destinos que incluyen no solo Estados Unidos, sino también Panamá, Chile, México y Brasil.
Para Gustavo Gálvez, el cambio más importante está en la lógica de las decisiones: “Hace algunos años el patrimonio de muchas familias estaba concentrado casi exclusivamente en Colombia. Hoy vemos personas que empiezan a pensar en activos complementarios fuera del país no necesariamente para irse, sino para acompañar nuevas dinámicas familiares, educación, movilidad o generación de ingresos”.
En el mercado inmobiliario internacional también aparecen señales de este cambio.
Un informe reciente de Realtor.com reveló que más del 55% del interés inmobiliario internacional de compradores colombianos en Estados Unidos se concentra en Florida, mientras Miami representa cerca de un tercio de esa demanda.
Sin embargo, el comportamiento también evolucionó: casi tres de cada cuatro compradores colombianos afirman que usarán estas propiedades para renta, uso temporal o ambos, evidenciando una lógica más flexible y patrimonial que la tradicional segunda vivienda vacacional.
Según Gálvez, el fenómeno no debe entenderse como una tendencia aspiracional, sino como una evolución patrimonial: “El patrimonio dejó de estar necesariamente ligado a un solo territorio. Algunas familias siguen teniendo su centro de vida y de negocios en Colombia, pero comienzan a complementar sus activos con otras geografías, monedas y estructuras más flexibles de largo plazo”.
Aunque todavía es una conversación poco visible, expertos consideran que la combinación entre movilidad internacional, educación global, inversiones fuera del país y nuevas dinámicas familiares podría estar redefiniendo la forma en que ciertos colombianos construyen patrimonio.