Duro golpe a la economía global

Trump desata una nueva guerra comercial con aranceles generalizados y amenaza con una recesión en EE.UU

Foto: IA
jueves 3 de abril, 2025

El presidente Donald Trump ha intensificado su política de proteccionismo económico con una nueva oleada de aranceles que afectan a prácticamente todas las importaciones hacia Estados Unidos.

Durante un discurso en la Casa Blanca, el mandatario anunció una tarifa universal del 10% sobre todas las importaciones y gravámenes específicos más altos para países considerados “infractores” en el comercio global, lo que marca una escalada en su guerra comercial global.

Entre los nuevos aranceles destacan un 25% para automóviles fabricados en el extranjero, un 46% para Vietnam, un 34% para China y un 20% para la Unión Europea, además de un 49% sobre las importaciones de Camboya.

Trump justificó la medida asegurando que busca corregir “décadas de abusos” contra la economía estadounidense y promover la independencia económica del país.

“Nos han engañado por más de 50 años, pero no volverá a ocurrir”, afirmó el presidente.

Según el gobierno, estas medidas impulsarán la producción nacional, atraerán empleos de vuelta al país y reducirán la dependencia de los impuestos sobre la renta como principal fuente de ingresos fiscales.

El trasfondo estratégico: seguridad y autosuficiencia

Más allá de la protección económica, Trump ha enmarcado su política arancelaria como una estrategia de seguridad nacional.

Cristhian Mancera Mejía, presidente del Concejo de West Kendall Distrito 11 de Miami Dade County, destacó que la medida responde a una tendencia de décadas en la que EE.UU. ha debilitado su industria al depender de importaciones provenientes de países con mano de obra más barata.

“Esto ha provocado la desaparición de empleos en sectores clave, especialmente en estados industriales del norte del país, lo que ha afectado la economía de muchas comunidades”, explicó Mancera Mejía.

Además, advirtió sobre la vulnerabilidad de EE.UU. en sectores estratégicos como el farmacéutico, donde casi el 90% de los medicamentos son producidos en el extranjero.

“En un escenario de guerra, como mencionó Trump, esto pone en riesgo la seguridad y la supervivencia del país. Los aranceles buscan incentivar que estas industrias regresen y produzcan localmente elementos esenciales como medicamentos, aluminio, acero y chips electrónicos”, agregó.

El sector automotriz también ha sido un foco clave en la estrategia proteccionista.

Mancera Mejía resaltó que la tarifa del 25% sobre los automóviles fabricados fuera de EE.UU. busca revitalizar la industria local y recuperar empleos perdidos en los últimos años.

Riesgo de inflación y recesión

Sin embargo, economistas advierten que la medida tendrá un impacto directo en el bolsillo de los estadounidenses.

Al elevar el costo de los bienes importados, los consumidores enfrentarán precios más altos en una economía ya presionada por la inflación y las altas tasas de interés.

Además, las represalias comerciales de otros países podrían afectar la competitividad de las exportaciones estadounidenses.

La Unión Europea y China han respondido con duras críticas y no descartan imponer contramedidas, lo que podría agravar aún más la situación y generar una desaceleración económica.

Impacto en Colombia: posible caída de las exportaciones

El anuncio de Trump también genera incertidumbre en las economías emergentes, incluyendo Colombia.

Daniel Velandia, managing director de Research de Credicorp Capital, estima que un arancel global del 10% sobre las exportaciones hacia EE.UU. podría reducir la actividad económica colombiana en hasta tres décimas del PIB.

“Esto implica una caída de las exportaciones de alrededor de 1.400 millones de dólares al año, lo que equivale aproximadamente a 0,3% del PIB. Sin embargo, este impacto depende de múltiples factores, como la posible depreciación del peso colombiano, que podría amortiguar en parte las pérdidas”, explicó Velandia.

En ese sentido, si el dólar subiera un 5% en Colombia, el impacto total sobre el crecimiento económico podría reducirse a dos décimas en lugar de tres.

Sin embargo, advirtió que existen efectos indirectos que podrían agravar el impacto de la medida.

“Es difícil calcular el impacto total, pero algo entre dos y tres décimas del PIB tiene bastante sentido. Habrá que evaluar cómo evolucionan las condiciones del mercado en las próximas semanas”, concluyó Velandia.

Escalada de tensiones comerciales

Más allá de los efectos económicos internos, esta nueva política podría tensar aún más las relaciones con aliados clave.

La UE, uno de los principales socios comerciales de EE.UU., ya ha manifestado su descontento y podría tomar represalias.

China, que ya ha sido blanco de múltiples aranceles en el pasado, podría responder con restricciones a empresas estadounidenses que operan en su territorio.

Mancera Mejía también advirtió sobre la existencia de “barreras no arancelarias” que han afectado a EE.UU. durante años.

“Hay países que no permiten el ingreso de productos estadounidenses mediante regulaciones proteccionistas. En muchos casos, estas barreras son menos visibles, pero igual de perjudiciales para la competitividad de EE.UU.”

Trump, sin embargo, mantiene su postura desafiante.

“Es nuestra declaración de independencia económica”, aseguró.

Pero la incertidumbre que generan estas medidas podría afectar la inversión y la estabilidad del comercio internacional en un momento en que la economía global lucha por recuperarse de los efectos de la pandemia y la inflación persistente.

La pregunta que queda en el aire es si esta estrategia traerá realmente crecimiento y empleo a EE.UU., como promete Trump, o si, por el contrario, provocará un nuevo ciclo de inestabilidad económica y conflictos comerciales sin precedentes.

Aranceles del 10% para Colombia: Impacto moderado

De acuerdo al análisis de Daniel Velandia, managing director de Research de Credicorp, Colombia exporta a EE.UU. cerca de un 30% del total de ventas externas, representando el año pasado USD 14,337 MM o alrededor de 3.4% del PIB.

Asumiendo que el incremento del arancel tiene un impacto proporcional negativo sobre la demanda, el efecto directo sobre el crecimiento económico sería de alrededor de 0.3pp en el año.

Dicho esto, este escenario resulta ácido y además, de llegarse a presentar una depreciación del COP como resultado de esta política, el impacto se moderaría dado el abaratamiento relativo de los bienes colombianos.

Además, el 50% de los bienes exportados corresponden a petróleo y minería, cuya demanda sería menos elástica y el efecto final también dependería del movimiento de sus precios internacionales.

Finalmente, los consumidores norteamericanos podrían estar dispuestos a pagar parte del incremento del costo en determinados casos.

Por el contrario, algunos efectos indirectos podrían amplificar el impacto a través de encadenamientos productivos.

Con todo, estimamos que el efecto neto sobre el crecimiento económico y, asimismo, sobre la balanza comercial de Colombia, de un arancel del 10%, estaría en el rango 0.1-0.3pp del PIB.

Ahora bien, este es un ejercicio preliminar en la ausencia de detalles.

Además, no se puede descartar que se produzcan efectos positivos indirectos sobre algunos bienes por cuenta de los mayores aranceles impuestos por EE.UU. a otros países.


Comments

Otras Noticias