Semillero de líderes en el Valle
Campamento Valle de líderes en crecimiento – Argelia 2025: El inicio de una revolución juvenil
Hay momentos que marcan la vida, que se graban en la memoria como un fuego imposible de apagar.
El Campamento Valle de Líderes en Crecimiento – Argelia 2025 fue uno de ellos. No fue solo un evento, fue una revolución. Un llamado a la acción, un grito de unidad, un despertar para la juventud vallecaucana.
Durante tres días, 175 jóvenes de todos los rincones del departamento —desde Buenaventura hasta El Águila— cruzaron montañas y ríos para encontrarse en un mismo propósito: fortalecer su liderazgo, compartir sus historias y demostrar que cuando la juventud se une, nada nos detiene.
Un encuentro que cambió todo
Nada de esto habría sido posible sin el respaldo incondicional del alcalde Wilson Vanegas Villa, un líder que entendió que invertir en la juventud no es una opción, sino una necesidad.
Su apoyo y el de su equipo hicieron que este campamento se convirtiera en un hito en la historia de Argelia y del Valle del Cauca.
Este fue el primer paso hacia un futuro donde la voz de los jóvenes no solo se escuche, sino que transforme realidades.
Junto a él, la personera municipal, Jinesa Palomeque, caminó a nuestro lado, asegurándose de que cada momento contara.
El secretario de Gobierno, Camilo Hincapié, vivió la agenda minuto a minuto, porque sabía que este era más que un evento: era el nacimiento de una nueva generación de líderes.
El secretario de Planeación, Juan Hoyos, se encargó de que el bienestar de los jóvenes estuviera garantizado, liderando un comité nutricional que nos permitió seguir adelante con energía y determinación.
Y no podemos dejar de mencionar a cada funcionario de la administración municipal que creyó en este sueño. Destacamos especialmente a Yulian Giraldo, quien demostró con acciones que la verdadera entrega va más allá de las palabras.
El poder de la juventud hecho realidad
Pero este campamento no solo fue apoyado por las instituciones, fue liderado por los propios jóvenes. Con el compromiso de Alejandro Zapata, presidente del campamento, y el trabajo de líderes como Cristian Quiñónez, Daniel Marín, Iván Suárez, Luisa Agualimpia y Yerli Patiño González, logramos consolidar un espacio donde cada voz contaba y cada historia tenía un propósito.
Desde la política, el respaldo de Juan Carlos Garcés (senador) y Felipe López (diputado) nos recordó que la juventud necesita aliados en todos los niveles.
La representante a la Cámara, Dorina Hernández Palomino, también estuvo con nosotros, reafirmando que la transformación comienza cuando nos atrevemos a participar a ella le debemos la participación de jóvenes en el espacio, gracias a su apoyo se impactaron jóvenes vallecaucanos.
Y en representación de la Gobernación del Valle, David Corral, subdirector técnico de Juventud, nos acompañó en nombre de la doctora Karen Rada, secretaria de Desarrollo, Participación e Inclusión Social, una aliada incansable de la juventud vallecaucana.
Entre cámaras y sueños: el poder de contar nuestra historia
Cada sonrisa, cada lágrima, cada momento de este campamento quedó registrado gracias al talento de la organización juvenil Entre Jóvenes, quienes capturaron con su contenido audiovisual la esencia de esta revolución juvenil.
Porque más que imágenes, contaron nuestra historia, una que apenas comienza y que seguirá inspirando a miles de jóvenes en el Valle del Cauca y en Colombia.
Sembrando futuro, construyendo participación
Este campamento no solo fue un espacio de formación, fue un escenario para construir algo más grande: una juventud que no espera, y que en lugar actúa.
Trabajamos en el fortalecimiento de la Plataforma Municipal de Juventud, generamos conciencia sobre turismo, arte, cultura y medio ambiente, y sembramos en cada participante la certeza de que su voz tiene poder, su acción tiene impacto y su liderazgo es el motor del cambio.
Un final que es solo el comienzo
El último día del campamento no fue una despedida, fue un compromiso. Nos abrazamos con lágrimas en los ojos, con la certeza de que algo en nosotros cambió para siempre.
Cada uno recibió su medalla, no solo como un reconocimiento, sino como un símbolo de una lucha que apenas comienza.
Honramos al alcalde y a su equipo por creer en nosotros. Pero, sobre todo, honramos a cada joven que llegó con sueños y se fue con una misión: hacer del Valle del Cauca la cuna de la participación juvenil en Colombia.
Esto no termina aquí. Seguiremos recorriendo cada rincón del departamento con la Ruta Joven del Valle, porque el futuro no se espera, se construye.
Si estuviste aquí, sabes que algo cambió en ti.
Si no estuviste, prepárate, porque esta revolución juvenil apenas comienza. Y tú, ¿estás listo para ser parte de ella?