Parque ambiental, una realidad
Abejas tendrán su espacio en Pance
Ante la alerta por la disminución de la población de abejas en el mundo, el Dagma adelanta dentro del proyecto Parque Ambiental Corazón de Pance la creación de un jardín de polinizadores, no sólo para proteger estas y otras especies, sino también como uno de los atractivos de este nuevo espacio ambiental que tiene la ciudad de Cali.
Los jardines polinizadores que servirán de hábitat para la protección de las abejas, al tiempo que se convertirá en una especie de ruta melífera para que los caleños y visitantes aprendan a conservar estas especies.
El Parque Ambiental Corazón de Pance tendrá un jardín específicamente para los polinizadores, que atraerá además de las abejas a otras especies como las mariposas, abejorros, moscas, escarabajos, murciélagos, lagartijas y colibríes.
El jardín estará adornado con plantas como salvia, albahaca, lantanas, malvas, romero y asclepias.
Las abejas son consideradas entre los principales polinizadores, pero en Colombia, de las cerca de 1.500 especies que existen, solo se conocen la mitad. Es por eso que el Dagma proyecta en Pance y otros parques de la ciudad un meliponario que es la casa de las abejas de la especie Apis mellifera, que son abejas mucho más pequeñas y que carecen de aguijón, producen miel, cera (llamada cerumen) y propóleo y almacenan polen.
En otros ecoparques de la ciudad, el Dagma viene implentando meliponarios para contribuir a su reproducción, como Bataclán y Las Garzas, los cuales se han construido con apoyo de estudiantes y la comunidad.
A pesar de la importancia de los polinizadores algunos de ellos, sobre todo los insectos, como las abejas, enfrentan graves amenazas por el uso de insecticidas y herbicidas en cultivos, jardines y áreas verdes. Además de la invasión de sus hábitats debido a los monocultivos, la ganadería y la expansión de proyectos habitacionales.
Café de calidad
Un estudio realizado por la bióloga Juliana Cepeda Valencia, doctora en Agroecología y profesora ocasional de la Universidad Nacional de Colombia, en fincas cafeteras de los municipios de Quipile y Juli, en Cundinamarca, en el que se comprobó que una mayor presencia y frecuencia de abejas polinizadoras está relacionada con un incremento de plantas en los cafetales y con una menor distancia a los bosques más cercanos.
Según la investigadora “se ha encontrado que la polinización cruzada para el café (transporte de polen de una planta a otra) implica una estabilidad en la producción de sus frutos, los cuales son de mayor calidad, más grandes, más pesados y con mayor contenido de azúcares, lo que no solo sugiere relaciones importantes entre estos polinizadores con la producción de café o su estabilidad, sino también con la calidad, algo clave en la agricultura”.