Eran tenidas como mascotas
Masiva liberación de especies silvestres
Durante una jornada en el Pacífico Vallecaucano, la CVC realizó la liberación de fauna silvestre que era tenida como mascotas.
Fueron más de 30 animales que fueron llevados a su hábitat natural en medio de una maratónica jornada.
Entre las especies liberadas se encuentran dos babillas, once tortugas de diferentes especies y veinte boas constrictor, que tras un proceso de recuperación lograron volver a su hábitat natural.
Al respecto, Marco Antonio Suárez Gutiérrez, director general de la CVC, dijo que “estos 33 animales regresaron al lugar al que pertenecen. Estamos hablando de babillas, tortugas y boas que, gracias al trabajo de nuestros veterinarios, biólogos y zootecnistas, pudieron recuperarse y ahora vuelven a su entorno natural”.
Balance
El funcionario recordó que “solo en lo corrido de este año hemos recibido en el Centro de Atención y Valoración de San Emigdio más de 1.600 ejemplares, y 632 de ellos ya han sido liberados. Eso significa 632 historias de vida que continúan, y que nos motivan a seguir trabajando con pasión por nuestra biodiversidad”.
El director recordó que muchos de estos animales llegan al Centro producto de rescates en zonas urbanas y rurales, de entregas voluntarias o de decomisos.
Suárez Gutiérrez agregó que “en ocasiones, como ocurrió con varias de las babillas, las comunidades encuentran a los animales y nos avisan para que la CVC intervenga. Otras veces son entregados voluntariamente, como sucede con algunas boas halladas en fincas o cañaduzales. En cada caso hacemos un proceso de valoración rigurosa para garantizar que estén en condiciones de volver a la naturaleza. Ese es nuestro compromiso”.
Además, recalcó la importancia de evitar tener animales silvestres en cautiverio.
El directivo indicó que “siempre repetimos un mensaje que para nosotros es fundamental: la fauna silvestre no son mascotas. Entiendo que muchas personas pueden encariñarse con un animal que llegó a su casa, pero eso no es lo correcto. Estos animales pierden sus instintos naturales y con ello se afecta su capacidad de sobrevivir en libertad. Nuestro trabajo consiste en rehabilitarlos, devolverles esas habilidades y garantizar que vuelvan a su hogar natural. Ese es un acto de responsabilidad y de amor por la vida”.