Seguimiento a liberados
Genética, clave para salvar cocodrilo del Orinoco
Una de las prioridades para poder liberar los catorce cocodrilos del Orinoco en el río río Tomo, en el Parque Nacional Natural El Tuparro en el departamento de Vichada, llevada a cabo por la Universidad Nacional de Colombia, fue la diversidad genética.
Según indicaron los investigadores, el análisis genético fue clave para que entre los individuos liberados no haya relación filial, ya que la endogamia llevaría al detrimento de la población completa.
Por eso y gracias a los aportes de la bióloga Ana María Saldarriaga, magíster en Ciencias – Biología de la universidad, se seleccionaron los animales que serían liberados después de 15 años de crianza en la Estación de Biología Tropical Roberto Franco de la Nacional en Villavicencio.
Investigación
En su extenso y arduo trabajo de laboratorio, y como parte de este proyecto financiado por la Vicerrectoría de Investigación de la universidad y Cormacarena, ella obtuvo el ADN de aproximadamente 600 individuos, entre animales vivos y los registros de los parentales Polo y Dabeiba, primeros habitantes de la Estación de Biología, con el fin de garantizar la diversidad genética necesaria para reintroducir a los animales.
“Los cocodrilos son indispensables para los ecosistemas acuáticos de la Orinoquia”, destaca la bióloga, y agrega que “así se garantiza la salud y productividad de los ecosistemas en donde habitan”.
El propósito es conocer esta especie y a futuro recuperar sus poblaciones en un ambiente natural. Se estima que en la actualidad hay menos de 500 individuos adultos en Colombia, lo que indica su nivel de riesgo.