Una ciudad hogar de las aves
Pellar, un ave que enamora a los caleños
Un llamado a cuidar y proteger el pellar, otra ave residente de espacios abiertos de Cali que ayuda controlar la población de insectos en la ciudad hizo el Dagma.
La entidad ambiental ha destacado la importancia de Cali como corredor de aves y su conservación.
Una de esas aves es el llamado pellar, también conocido como Vanellus chilensis.
El pellar tiene un tamaño promedio de entre 35 y 40 centímetros de longitud; su envergadura alar puede alcanzar los 75 centímetros; tiene patas largas y delgadas que le permiten caminar y correr con agilidad en busca de alimento.
Esta ave, también conocida como tero común o queltehue, es una especie de tamaño mediano perteneciente a la familia Charadriidae. Emblemática de América del Sur, se caracteriza por su llamativo plumaje y su peculiar comportamiento.
Este encantador pájaro se encuentra ampliamente distribuido en las áreas abiertas de Santiago de Cali y sus alrededores.
El pellar prefiere hábitats como praderas, pastizales, campos agrícolas y zonas costeras.
Es común observarlo en terrenos abiertos cerca de cuerpos de agua como ríos o lagunas.
Durante la temporada de reproducción, los machos realizan exhibiciones aéreas impresionantes, volando en círculos y emitiendo llamadas para atraer a las hembras.
Es conocido por su vuelo elegante y su llamativo plumaje. Tiene el dorso de color marrón, el pecho blanco y el abdomen negro.
Además, sus alas exhiben un patrón de colores en blanco y negro durante el vuelo, lo que lo hace fácilmente reconocible. Defiende vigorosamente su territorio de otros pellares y aves invasoras.
La especie tiene un llamativo comportamiento defensivo para proteger el nido de su cría.
Es así como cuando una amenaza se acerca a su territorio, emite un llamado estridente y realiza vuelos rasantes cerca del intruso desplegando su alado.
Además, expone su llamativa y distintiva espuela, ubicada en la articulación del ala; no es afilada ni utilizada para herir, pero su exhibición tiene un efecto intimidante que disuade a los posibles depredadores.
Esta ave desempeña un papel importante en el ecosistema de Cali, al ser insectívoro y alimentarse de una variedad de saltamontes, grillos y larvas.
Ayuda a controlar la población de insectos, lo que a su vez beneficia los cultivos agrícolas y genera bienestar humano.
Como muchas aves, el pellar también participa en la dispersión de semillas al ingerir frutos y luego depositarlas en diferentes lugares, contribuyendo con la regeneración de la vegetación.
Para observar al pellar, se recomienda visitar áreas abiertas como el Parque Nacional Natural Farallones de Cali, los alrededores de la Laguna de Sonso y campos agrícolas cercanos a la ciudad, espacios que ofrecen hábitats propicios para su presencia.
Estudios realizados en el Parque Ambiental ‘Corazón de Pance’ han permitido avistar miembros de esta especie en el lugar.
El pellar, con su elegancia y función ecológica, es un tesoro natural de Santiago de Cali.
Esta ave es considerada nativa de América del Sur, y se lo puede observar desde Colombia hasta Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Venezuela, Paraguay y Perú, y en las llanuras de Argentina y Uruguay. Incluso se lo ha encontrado en Costa Rica.