A cobrar las Megaobras
Es irresponsable con la ciudad que la prescripción de las deudas por valorización de las Megaobras se vuelva un tema de campaña política. Sin duda, genera votos que un candidato anuncie que va a declarar la prescripción o afirmar que no va a embargar a los morosos.
En términos jurídicos, lo cierto es que las dos propuestas son falaces promesas de campaña, pues el Municipio sí ha venido haciendo la gestión de cobro, por lo tanto tiene el derecho y la obligación de efectuar el cobro.
¿Qué herencia le quieren dejar estos candidatos a la ciudad? El solo planteamiento invita a profundizar la ya aguda y perjudicial cultura de no pago que hay en la ciudad. En solo las Megaobras, 123 mil caleños no han pagado, lo que significa cerca del 30% de los llamados a hacerlo.
Este comportamiento se evidencia en otros servicios, siendo el más atroz el de agua que no es pagado por el 52% de los usuarios. Sin hablar de la cartera morosa que lidian las empresas todos los días. Lo triste es que no hay que salir de casa para ser víctimas de los “mala paga”. La cartera es un problema grave en casi todas las unidades residenciales que conozco.
Sería el colmo que por cuenta de unos cuantos políticos, que desean ganar a cualquier precio, resultaran premiados los incumplidos. No perdamos de vista que, a pesar de la morosidad en los impuestos, las finanzas de Cali están bien por cuenta de los ajustes en el catastro que aumentó los ingresos por concepto de impuesto predial.
El interés general debe primar sobre el particular y no se pueden ir haciendo propuestas descabelladas que pongan en riesgo la viabilidad de Cali como ciudad y como sociedad.