¡A votar, a votar!
Después de cuatro grandes escándalos que afectaron las campañas uribista y santista, hay que pedirle a la comunidad que salga masivamente a votar para fortalecer nuestra democracia y ejercer este derecho con seguridad y transparencia.
El momento que vive Colombia es difícil, debemos entregar un mandato muy estable que permita al nuevo Gobierno ejercer un liderazgo, que nos saque de la radical confrontación a la que estamos sometidos.
La crisis en que nos encontramos no es de poca monta, un gobierno jugado por la paz; unas fuerzas militares con dudas en el proceso de La Habana y una izquierda democrática que no acepta el modelo económico y social del país, son posiciones radicales con escenarios de rechazo mayoritario a la reelección, pero con un candidato presidente con amplio respaldo en los partidos políticos y gran parte del sector empresarial.
Los debates presidenciales nos van a permitir tener una mejor opinión de las propuestas de los candidatos y el convencimiento del alcance de las denuncias públicas.
En juego está la estabilidad institucional del país en medio de los problemas de inseguridad, agrarios, con la justicia, la educación y del sector de la salud, que van a reaccionar con fortaleza ante un gobierno que salga elegido con una diferencia de votos escasa.
Los ciudadanos en esta oportunidad deben darles enseñanzas a los dirigentes que están trenzados en la lucha por el poder con violencia verbal en la plaza pública, como no se veía desde hace muchos años.
Los ciudadanos a pensar bien su decisión; por ello, la única invitación que cabe para el ejercicio republicano es: ¡A votar, a votar!