#AbogadosHumanos

Iván Cancino

Ninguna rama del derecho tiene la notoriedad que tiene y logra el derecho penal, incluso podemos decir que pocas profesiones generan la controversia que despierta ejercer la defensa de la libertad de una persona desde el punto de vista legal.

Ser penalista no es fácil en un país donde la doble moral, el gozo con el castigo, con el mal del prójimo son deporte nacional.

Periodistas, opinadores y personas en general vilipendian a nosotros los penalistas a diario por el solo hecho de ejercer esta profesión. “Abogados del diablo”, “dilatadores”, “peor que sus clientes”, “rock stars”, “mediáticos” y muchos y peores adjetivos nos dicen por diversos medios cotidianamente.

¿Saben una cosa? El penalista es una especie diferente, con mente fuerte y corazón enorme, sensible, leal, poderoso y sobre todo comprometido con la defensa de su cliente, el abogado que quiera entrar a ser llamado defensor debe saber que venga de donde venga el insulto, la amenaza, la agresión o el irrespeto, primero está la protección de su cliente, protección que debe lograr usando todos los recursos que la ley de, gústele a quien le guste.

No todos los penalistas somos amigos, es más, conocidos debates entre nosotros han sido reportados, pero cuando atacan la profesión nos unimos y defendemos, se investigó a Abelardo de la Espriella, se llamó a interrogatorio a Jaime Granados, así como a Miguel del Río y Juan Carlos Trujillo, se pidió a mis clientes que cambiaran de abogado, la Fiscalía investigó a jueces garantistas y se rompen las vestiduras cuando litigantes llegan a la magistratura porque cometieron el “pecado mortal” de ser defensores y hacer lo que nos toca hacer: defender.

El país debe entender una cosa, todo ciudadano tiene derecho a ser defendido dentro del marco normativo, no puede haber ciudadanos de primera y segunda categoría no puede depender la corriente ideológica para que su defensa sea buena o sea mala y satanizada.

En nuestra profesión hay bandidos personas sin ética y han sido sancionados como debe ser, pero quienes ejercemos la defensa de personas somos solo eso defensores .

Absurdo es calificar a unos abogados como defensores de derechos humanos porque representan víctimas o marchantes agredidos, pero piensan que miembros de la fuerza pública no merecen defensa. Humanos somos todos y los abogados también.

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miércoles 12 de mayo, 2021

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