Adiós a Obama
Barack Obama pronunció su último discurso como Presidente de los Estados Unidos. Un discurso emotivo donde hace un balance sobre el estado de la democracia, presenta los logros de sus dos administraciones (Recuperación Económica, Reducción del desempleo, Avances con Cuba, Irak, matrimonio igualitario, nuevo sistema de salud, reducción de la pobreza y avances en sostenibilidad energética), da las gracias por el apoyo recibido, elabora un llamado a la acción sustentada en la convicción de poder hacer del mundo un lugar mejor y corona con una profunda critica en tono de “llamado de alerta” al pueblo y a los líderes de los riesgos que derivan de la división y la demagogia que se camuflan en nombre de la mayoría en busca de dinero y poder.
En un estilo natural, cercano a la gente sin perder la profundidad y la investidura presidencial Obama señala la profunda diferencia existente entre él y Donald Trump, incluso va más allá usando una figura discursiva donde él (Obama) representa los valores de la democracia y el presidente electo la amenaza de destrucción de la misma.
Obama habla de la importancia de la honestidad, señalando que el gran potencial humano que se tiene “sólo es posible desarrollarlo si la democracia funciona, si los políticos reflejan la decencia de nuestra gente. Sólo si todos nosotros, sin importar el partido o el interés particular, ayudamos a restablecer el sentido del propósito común que tanto necesitamos en este momento”. Según el Prof. Camilo Pardo “el mundo lo va a extrañar como no se imagina, además el contraste va a ser bárbaro”. Termina así la presidencia del primer afroamericano en EE.UU y el 20 de enero comienza la era de Donald.