Almas perdidas

Leonardo Medina Patiño

Hacer cine no es fácil. Mejor, hacer arte no es para facilistas, ni para quienes tienen afán de lucro. El tiempo va decantando, en el maremágnum de producciones, lo que es bueno, regular o malo, y va dejando la esencia: que es el arte.

Lo digo, porque hace pocos días asistí a la presentación de Almas perdidas. Un cortometraje que fue construido colectivamente por cinéfilos y expertos en cine, que hacen parte del Círculo Policultura.

Me animó, sobremanera, saber que en esa cocreación estuviesen múltiples amigos, empezando por Harold Rojas, y acompañado de Diego Losada, Álvaro Arias, Antonio y Alberto Dorado, y una serie de protagonistas del cine que no caben en estas líneas pero sí en mi corazón.

Y Almas perdidas es la historia que podría catalogarse dentro del gótico tropical, hablando de fantasmas al interior del centro cultural y que se conoció como antigua FES, donde los creadores de este corto se basaron en la historia real que narra la existencia de fantasmas que andan como almas perdidas al interior de dicho centro patrimonial y, tal vez, sin quererlo, asustan a quienes habitan y laboran en ese espacio.

Y retorno a lo referente a que el cine no es fácil, y exige tiempo, concentración, dedicación, entrega, y eso fue lo que este grupo fantástico imprimió en esta obra.

Me consta, porque recibía llamadas de Harold Rojas, donde me indicaba que estaba en esa producción, y se quedaban hasta tarde de la noche casi amanecida, grabando, una y otra vez, fines de semana incluso, hasta lograr pulir ese trabajo que presentaron al público en la biblioteca departamental donde asistimos una amplía cofradía a deleitarnos con el buen trabajo de estos amigos.

Es una primera obra que abre el camino a otras; impulsa a que este club tome un rumbo ya más sólido en la creación del séptimo arte y continúe cultivando esa apuesta de que Cali sea Cali Wood.

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viernes 29 de agosto, 2025

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