Año nuevo

Hugo E. Gamboa Cabrera

La era Duque está siendo utilizada por la oposición de izquierda, en la que están inmersos caricaturistas, periodistas y ciertos columnistas que odian o les cae “gordo” el expresidente Älvaro Uribe, para criticar cada uno de sus movimientos o actitudes, por el hecho de ser el primer mandatario de la nación.

Lo cierto es que Duque es un tipo joven, moderno, al que le gusta cantar, bailar, el deporte, reír a carcajada batiente.

Por tal razón, está en su derecho de ser un Presidente distinto, sin protocolos pendejos; con mayor razón cuando eso ha servido para despolarizar, paulatinamente, esa estúpida manía de cierta dirigencia nacional que apuesta a que le vaya mal para caerle por razones ideológicas, pensando en sus posibilidades presidenciales dentro de cuatro años, lo que poco le importa a Duque por que ha dicho que no está interesado de reelegirse.

Que lo dejen gobernar, por Dios. Es que lo que recibió del gobierno anterior no fue bueno. No solo fue el faltante en el presupuesto nacional y la olla raspada, sino también el desbordado crecimiento de las cosechas de coca, causal de violencia e inseguridad, motivo principal para que el “acuerdo de paz” con las farc, excepto el de entregar curules del Congreso a sus “comandantes” con más de 60 años de edad, esté cojeando, más la existencia del Eln, el Epl, el Clan del golfo, las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, promotoras del negocio del narcotráfico.

Esa herencia no es fácil de golpear. Harto trabajo tiene la nueva cúpula de las Fuerzas Armadas y una buena guía divina para el Presidente.

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miércoles 9 de enero, 2019

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