Aunque haya coincidencia

Luis Ángel Muñoz Zúñiga

En la COP 16, no ficción, realidad, aunque haya coincidencia.

Cinco décadas atrás, los científicos explicaban en revistas el posible calentamiento global, eran crónicas de un infierno anunciado, pero hicimos caso omiso y nos provocó actitudes, diríamos que hasta gozosas, similares a las que sentíamos cuando veíamos cine de ciencia ficción sobre la destrucción del mundo.

Pero ha llegado el momento de que despertemos porque ya no son meras cintas apocalípticas, sino noticias televisivas reales sobre las altas temperaturas, los huracanes, los incendios de bosques, la extinción de los ríos y las demás catástrofes.

¿Será que la inteligencia artificial ya nos volvió irracionales hasta el punto que no distinguimos entre las imágenes producidas por una máquina y la proyección de las acciones humanas?

En la COP 16 no vayamos a confundir la realidad con el cine de ciencia ficción que nos hacía saltar de la silla en una sala.

El calentamiento global ni siquiera fue imaginado por el más famoso director de cine de ciencia ficción, porque jamás pensó que al hombre se le ocurriría encender las altas temperaturas que quemarían el planeta y provocar las catástrofes que enloquecerían a todos los seres humanos.

En la COP 16, más que la admiración por nuestra biodiversidad, fundamental será lograr acuerdos internacionales de acciones públicas, por ejemplo, para remitir a cuidados intensivos al rio Amazonas, porque si sigue perdiendo caudal llegará el momento en que el planeta ya no respirará más.

De qué servirá producir lujosos muebles de madera si no habrá quién se siente, o el extractivismo de combustible, sin clientes.

Comments

miércoles 9 de octubre, 2024

Otras Noticias