¿Bandazos?

Hugo E. Gamboa Cabrera

Hubiese querido comentar sobre el funcionamiento de la ONU o de la OEA, que no es bueno. Como dicen en muchas partes del mundo, son entes burocráticos inmensos que poco ejercen su poder ante aquellas autocracias o dictaduras como la de Nicaragua, otra más, donde se violan los derechos humanos de forma flagrante sin que nada pase.

Es doloroso saber lo que allá sucede, como de pronto puede ocurrir también en Argentina, donde la gente ya no aguanta más tanto desgreño e ingobernabilidad y, con una tasa de inflación que alcanza un poco más del 60 por ciento, debido a las equivocadas decisiones económicas direccionadas por el poder detrás de las cortinas doña Cristina Kishner, una de las alumnas preferidas de Hugo Chávez.

En Colombia, a 23 días del nuevo gobierno, cada día nos llenamos más de incertidumbres. Petro, en campaña, alebrestó a la población indígena para lograr sus votos.

Ellos ahora exigen más tierra, llegando incluso a irrespetar la propiedad privada, contando con que el gobierno nacional los va a respaldar, situación que puede conllevar a enfrentamientos entre la población civil, lo que los colombianos civilizados no deseamos por saber la gravedad que conlleva.

El ministro de justicia, un señor Ozuna, dicen que cuota de César Gaviria, propone cambiar el código penal y el civil. Por ejemplo, si alguien asesina a otra persona, debe responder por su sepelio o su cremación y pagar las tres misas correspondientes.

De esa manera, según ese sabio ministro, se descongestionan las cárceles. El de defensa, personaje de odios y venganzas, ya dijo que se acaban los bombardeos en campamentos delincuenciales para evitar que niños y mujeres embarazadas mueran; quién o quienes se encargan de certificar o informar que en esos lugares hay pequeños y niñas. Por Dios, tipo iluso ese ministro. Ahora más que nunca se dedicarán al secuestro de pequeños.

Lo que están buscando es inmovilizar las FF.AA., como una forma de desmantelarlas. La reforma tributaria del caleño ministro Ocampo, de la que se dice solo atacará a los ricos, es pura paja.

Los pobres, por ejemplo, no podríamos comer morcilla y, si van a joder a los que dan empleo, pues estos se irán para otra parte, donde no tengan que sufragar tanto impuesto. Así de fácil. Eso ha ocurrido en otros países, incluida Venezuela.

Y todo ese cuento de las extradiciones, fumigaciones y demás, son pretexto que solo buscan narcotizar a Colombia. Convertirla, paulatinamente, en un narcoestado o en país con garantías solo para el bandidaje y, como se presume, el resto que se joda.

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domingo 28 de agosto, 2022

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