Brexit y refugiados

Alberto Ramos Garbiras

Dentro de la campaña del Brexit uno de los argumentos agitados por los populistas xenófobos en el Reino Unido para que votaran el SI (leave) al retiro de la Unión Europea fue el de la masiva entrada de refugiados que seguirán entrando si Turquía ingresa a la UE y las imposiciones que se están haciendo  con el reparto de refugiados entre todos los países para resolver esta crisis humanitaria. También la protección de fronteras y la pérdida de autonomía.

El problema con la llegada de refugiados de varios países a Europa se ha convertido no solo en un tema de las campañas políticas, sino prioritariamente en asunto gubernamental y de política pública; y en discusión recurrente en los círculos elitistas y confrontación intensa entre xenófobos y cosmopolitas; esos círculos perciben el problema como una amenaza a sus economías.

Esta crisis por los miles de refugiados sin atención constituye un drama humanitario impresionante que dejó a la Unión Europea al descubierto, al verse claramente que el bloque de países más “civilizado” no tiene la capacidad de asistencia humanitaria y dejó colapsar el sistema internacional de protección de los derechos humanos que se instaló en la ONU.

Esto está ocurriendo por la falta de decisiones acertadas, por el temor de muchos países al sentirse invadidos de hambrientos  que no pueden o  no quieren  atender, por la xenofobia aumentada ante el temor de infiltrados terroristas, por el racismo reverdecido, por los mercados laborales copados, etc. Pero sobre todo porque no se ha diseñado una política pública paneuropea de atención humanitaria que debe partir de ajustar el derecho de asilo para ingresar a las personas con un nivel de protección adecuado.

Comments

    lunes 18 de julio, 2016

    Otras Noticias