Cáncer infantil
El 15 de febrero es una fecha que se viste de coraje y resistencia para miles de niños y familias que luchan contra el cáncer infantil y por los derechos de los niños que padecen esta enfermedad. Ese día organizaciones de todo el mundo, se unen para entregar un mensaje sobre esta enfermedad y concienciar sobre las dificultades de acceso a los diagnósticos y tratamientos.
Según la Asociación Colombiana de Hematología y Oncología Pediátrica, el cáncer infantil no distingue color, nivel socioeconómico o edad, y aunque se haya avanzado en establecer una ruta de atención, existen trabas administrativas que impiden el acceso al sistema de salud. El gran enemigo para tratar el cáncer en los niños es la autorización de los servicios y tratamientos integrales que prestan las entidades responsables de la salud en el país.
En Cali, María Fernanda Portela, es el ángel de más de 600 niños de escasos recursos que despiertan con la fe intacta en seguir viviendo.
La Fundación, que lleva el nombre de su padre Carlos, no sólo ha logrado mejorar la calidad de vida de los niños mientras reciben tratamiento, sino que ha hecho un trabajo significativo de visibilización de la enfermedad: “La sociedad desconoce lo que estos niños viven porque son niños con cáncer”. Samantha Ospina, hija de una pareja de amigos, me hace la descripción más positiva y soñadora de su propia realidad: “La quimio me hace crecer”.
Ella, como muchos niños, termina siendo quien les enseña a los adultos que todo es posible y que la lucha contra este mal no depende de una sola persona sino de toda la sociedad.