Candidatos a la Alcaldía
Cuando se analiza la lista de los candidatos a la alcaldía de Cali no queda una buena sensación.
Cali hace muchos años no tiene un buen alcalde, tampoco existe continuidad de proyectos, cada alcalde ha llegado con ideas distintas, opuestas, por eso los temas profundos se encuentran en crisis.
Cali, hablando de seguridad, una de las ciudades más peligrosas del mundo. Convivimos con dos carteles, el Cartel del Pacífico y el cartel mexicano.
Eso tiene a nuestra ciudad en la delincuencia, el índice de muertes, la violencia en las calles, el microtráfico, la extorsión, los fleteros, es una ciudad sin ley.
Panorama que se agudizó durante el llamado “Estallido social”, que dio camino al revanchismo social, a la destrucción de nuestra arquitectura.
El MIO fue destruido por completo y solo ahora empieza a ser recuperado. A esto se agrega que el MIO como empresa está en quiebra.
Cali tiene un altísimo desempleo, con una economía informal, que subsiste de momentos coyunturales, la Feria de Cali, pésimamente realizada desde la pandemia.
Las cuentas de Corfecali no están claras, se le debe a la gente desde la Feria Virtual, hasta la más reciente, los artistas sacan protestas y cartas denunciando la falta de pago.
Cali no tiene un proyecto cultural.
Debiera ser la salsa, pero la salsa es tratada de manera folclórica. El Salsódromo no avanza, retrocede.
Este, como otros, debieran ser comercializados en grande, buscando la economía internacional. No se puede hacer un Petronio Álvarez gratuito.
El problema es que los alcaldes hacen populismo. Petro, en su política futura, habla de multiplicar por cinco el turismo, pero el turismo pago.
Dentro del panorama nacional, con los mismos problemas de inseguridad en todas partes, Bogotá, Medellín y Cartagena, son las tres ciudades con más ocupación turística, después viene Barranquilla, donde acaba de terminar un gran Carnaval.
Cali, debe ser replanteada, es lo que no veo en estas personas que se están lanzando como candidatos. No hay ideas.
La ciudad fue destruida por Ospina.
La idea es recuperar la ciudad, desde la infraestructura física, cultural y moral.