Cine colombiano
La revista Semana solicitadó una lista de las cinco mejores películas colombianas para un informe especial. Estas son, en mi criterio, y en orden de importancia, las que entregué:
1) Cóndores no entierran todos los días, de Francisco Nordem, cine político que describe una etapa del enfrentamiento bipartidista en Colombia, sobre la novela de Álvarez Gardeazabal. Las situaciones descritas obedecen a una lucha por el poder central que lleva al desplazamiento y al despojo de tierras. El personaje central es León María Lozano (Frank Ramírez), amparado por las mismas autoridades nacionales.
2) La estrategia del Caracol, de Sergio Cabrera, cine con dramatismo social, humor y argucias urdidas por un tinterillo, el perro Romero (Frank Ramírez), para ayudar a los otros habitantes de un inquilinato. Desnuda la tramitología judicial y el problema de la vivienda en Colombia.
3) Roa, de Andy Baiz. Cine político e histórico sobre la vida del implicado en el asesinato de Gaitán, en la versión del autor Miguel Torres (El crimen de abril), el desempleado rosacrucista, Juan Roa Sierra, instrumentalizado por los criminales que urden el asesinato del líder en una etapa de confusión política.
4) Los actores del conflicto, de Lisandro Duque, describe varios problemas de la sociedad colombiana a través del humor, porque el verdadero drama de los mimos es el desempleo que los lleva con imaginación a suplantar guerrilleros del sur del país para solicitar la desmovilización, el exilio, algunos beneficios económicos y el viaje a España.
5) El Rey, de Antonio Dorado, narra a través de un personaje ficticio a un personaje real, el ascenso y caída de un narcotraficante enredado en su ambición al destejer la red de lealtades que supone el éxito del negocio ilícito.