Como conejos
Hace algunos días el papa Francisco habló acerca de la responsabilidad que tenemos respecto a la paternidad y sorprendió al mundo al decir que “algunos creen que para ser buenos católicos debemos ser como los conejos”.
El papa considera que para mantener la población las familias deben tener máximo tres hijos y dejó abierto el debate acerca de si las causas de la pobreza en el mundo se debe al nacimiento de muchos niños.
En Colombia, aunque la tasa de natalidad se mantiene estable al nacer en promedio cerca de 700 mil niños al año, se busca con programas de promoción de la salud que el número de hijos por familia sea máximo de dos.
Lo preocupante es que aún se evidencia en los estratos bajos el aumento de hijos por encima de siete niños por familia. Lo anterior puede resultar una muestra de que el control natal y la educación sexual y reproductiva en nuestro país no está siendo lo suficientemente efectiva.
Las cifras de pobreza en Colombia superan el 46%, lo cual representa cerca de 22 millones de personas, la mitad son niños. A nuestros niños los seguimos exponiendo a que tengan que vivir violencia física, psicológica y sexual y por las dificultades económicas de muchos padres, estos niños terminan en la calle engrosando la mendicidad, la delincuencia y la prostitución infantil.
El papa Francisco, en su particular forma de decir las cosas deja claridad a los feligreses del mundo que “Dios nos da los medios para ser responsables y que toda vida humana desde la concepción hasta la muerte es sagrada”.
No permitamos que la falta de respeto por el cuerpo le siga ganando la batalla a quienes inician su vida en pareja.