¿Con qué lo curaremos?
Por tercera ocasión la Megaobra del puente vehicular de la Calle 70 con Carrera 8 en el barrio Alfonso López, de la comuna 7, en el oriente de nuestra ciudad, presentó averías que obligaron al cierre de tan importante vía. Preocupa que en Santiago de Cali construyamos obras tan importantes sin llevar a cabo las suficientes pruebas técnicas que garanticen su calidad.
La primera falla se presentó a cinco meses de su inauguración, cuando aparecieron fisuras en las losas y ocho meses después fue necesario reconstruir las escaleras del puente peatonal. Estos hechos son alertas para realizar revisiones técnicas a las megaobras construidas en la ciudad, pues sólo restan dos años de vigencia de las pólizas de garantías, ante lo que surge la pregunta: ¿quién responderá si después se presenta un daño mayor de construcción?
Santiago de Cali requiere contar con una infraestructura humana y sostenible, para lo cual debe reorientar las prioridades de inversión pública en infraestructura vial, terminar las obras necesarias para una cobertura física efectiva del MIO, promover la accesibilidad de todas las personas a la ciudad y sus redes de movilidad con énfasis en niñas, niños y personas con movilidad reducida y construir los kilómetros necesarios para garantizar la seguridad de los 120 mil biciusuarios.
Necesitamos aumentar los controles en las fases de preconstrucción y construcción de las obras. Por esto, es importante fomentar la participación ciudadana de los vecinos en las obras públicas, capacitándolos para que sean los veedores, garantizar que los contratistas trabajen y los interventores cumplan su función: auditar la calidad de la obra. Todo para lograr que las obras sean la oportunidad para convertir a Cali en el mejor vividero del mundo.