Controvertidas ruinas del galeón San José
Estimo descontextualizadas las palabras de Juan Manuel García Mallo, ministro español de Relaciones Exteriores, al advertir que “España no renunciará al galeón San José, hallado cerca a Cartagena, por tener un significado histórico muy serio”.
Sería válida tal advertencia pero devolviendo atrás el tiempo,cuando España ejercía su poder real sobre un vasto territorio continental donde impuso virreinatos.
Pero Colombia y los demás países desde la Independencia se erigieron como repúblicas democráticas autónomas y sus plataformas submarinas son elementos territoriales determinantes que configuran sus Estados.
El hallazgo del galeón San José sólo sirve de prueba arqueológica para la comprensión de la cara oculta de esa época colonial sólo valorable por su aporte cultural. Nuestro Gobierno debería retomar las palabras del canciller español para reclamar los millares de piezas orfebres precolombinas arqueológicas que España saqueó durante cincuenta años de Conquista.
Roguemos a Dios que el hallazgo del galeón San José no vaya a representar otra premonición anunciada por García Márquez, porque si revisamos sus páginas de Cien años de soledad, hallaremos dos ejemplos proféticos: uno cuando el joven José Arcadio regresó a Macondo con el cuerpo todo tatuado.
Otro, cuando José Arcadio Buendía le anunció a Úrsula Iguarán que llegaría el tiempo de “comunicarnos al instante con cualquier parte del mundo” (internet); premoniciones cumplidas cuatro décadas después de publicada la novela.
En la misma se narra que José Arcadio y sus amigos, después de varias semanas de búsqueda por la ciénaga de una salida al mar, en la playa se fascinaron ante las ruinas de un enorme galeón español saqueado.