Crisis de fe
En el reciente encuentro de fútbol entre Colombia y Brasil ocurrió algo insólito: Los “cariocas” cometieron un penalti grandísimo que el corrupto árbitro argentino Lostau no le dio la gana sancionar porque en el VAR le dijeron que “no había pasado nada” y que continuara con el partido pues el equipo colombiano “no protestó”. Ah, qué tal. El tal VAR que se creó para mejorar el juego cuando los árbitros se equivocan, también entró en la órbita de la corrupción, ya sea por plata o porque quienes están “escondidos” detrás de varias cámaras son parte interesada de equipos contrarios que también tienen chance de clasificar y que mejor que “quitarle puntos a los que se atraviesan a esos chances.” Es decir, el fútbol se “perrateó” mucho más de lo que estaba corrompido.
Pues eso mismo ocurre con muchas cosas en Colombia, donde la gente, funcionarios en general y organismos de control, hacen algo similar a ese VAR. La Superintendencia de Salud descubre que muchos colombianos, incluso residentes en el exterior, pudiendo pagar una afiliación a medicina pre-pagada o a las Eps, aparecen como “pobres” afiliados al Sisben, para lograr tratamientos de alto vuelo y medicina de alto valor, lo que encarece los recobros al Gobierno nacional y, perjudicando a quienes verdaderamente hacen parte del Sisben en razón a su condición de pobreza y vulnerabilidad social. La Superintendencia denuncia, es cierto, pero me da la impresión que lo hace como cortina de humo, dando a entender que actúan cuando lo cierto es que esa grave situación del Sisben viene ocurriendo hace varios años.
Algo similar ocurre con la actitud de la izquierda, incluidos los apóstatas políticos Roy Barreras y Armando Benedetti, que quieren acabar con las fuerzas armadas de nuestro país para crear si logran el poder, grupos colectivos o de “primera línea”. Imagínense el caos general que acarrearía una medida política de esa índole, lo cual, se sabe de antemano, es lo que quieren para seguir diciéndole al país que los policías y militares, de alguna manera, son los responsables de horrendas masacres y de todos los homicidios que ocurren en esta bella Colombia. Cosas del anti patriotismo de algunos, que quieren acabar con este país.