Defectos del Colegio Electoral en EE.UU
Allyson Waller, analista política y reportera del periódico New York Times, hizo una reflexión que resume esta inequidad, reseñada por muchos autores en diferentes columnas de prensa. En el año 2000 Al Gore sacó más votos populares en las urnas y menos en el Colegio Electoral, por la disputa en el Estado de la Florida(se hizo recuento)y luego del debate judicial ante la Corte Suprema de Justicia, perdió ante George Bush Jr. En el año 2016 Hillary Clinton ganó en las urnas y perdió en el Colegio Electoral; en 1888 el Sr Grover Cleveland, perdió habiendo obtenido más votos en las urnas, y el aspirante Benjamín Harrison, ganó con menos votos, pero logró más electores del Colegio Electoral; otros dos presidentes que alcanzaron el triunfo con menos votos populares fueron: Quincy Adams(1824) y Rutherford Hayes(1876). Otros han ganado con una mayoría relativa(sin superar el 50%,que podría verse como falta de legitimidad, pero el sistema lo admite, como ocurrió con tres presidentes de prestigio internacional: Lincoln en 1860, Kennedy en 1960 y Clinton en 1992. Las regiones-Estado los han ungido con el voto de los delegados. Evidentemente el sistema electoral norteamericano es vetusto y desfasado, pero las reformas intentadas se han frustrado. Esa votación indirecta no es similar al parlamentarismo ni al presidencialismo, es un híbrido amorfo que trae consecuencias internas y externas, miremos este razonamiento y explicación.
Precisamente sobre los triunfos inequitativos de George Bush(año 2000) y Donald Trump(año 2016), respecto a la votación popular ,citados en el párrafo anterior, el jurista y columnista Rodrigo Uprimny, escribió una columna titulada “Un constitucionalismo cosmopolita”, donde basándose en el concepto del filósofo alemán Emmanuel Kant, sobre el cosmopolitismo expuesto en el ensayo “La paz perpetua”, uno infiere que acerca de la ciudadanía universal, todos los ciudadanos del mundo deberían tener tránsito libre para recorrer los diferentes países, sin talanqueras, obstáculos, muros, visas y prohibiciones porque el planeta tierra es de todos; así mismo la seguridad debería ser mundial y la gobernanza multilateral(la ONU) actuar preventivamente para evitar amenazas como las del terrorismo, el Covid-19 o el cambio climático. Los derechos humanos son patrimonio de la humanidad en la Declaración Universal de 1948, pero en la práctica solo rigen con dificultad y mutilaciones dentro de las fronteras de cada país. Deberían regir de verdad en todas las naciones, aquí está el quid del asunto. Cómo hacer para que imperen los derechos humanos, y de esa misma manera que se expandan otras garantías, las sociales y las ambientales.
Hay que encontrar la forma de hacerlo para que además funcione la multilateralidad y que la gobernanza de la ONU sea respetada, podría ser con una constitución cosmopolita ,o mundial, producto de un pacto entre los organismos multilaterales o con una modalidad de imperancia de los ODS de la misma ONU. Esta aspiración kantiana de una u otra forma ha sido trabajada teóricamente por autores como Ferrajoli y Habermas.
El investigador socio jurídico, Rodrigo Uprimny, refiriéndose a las elecciones del 3 noviembre en los EEUU, con ese defectuoso sistema electoral, dice que conlleva a una discrepancia entre decisiones nacionales que tienen efectos globales ,sugiere que la Democracia y el constitucionalismo no deberían estar atrapados en el marco del estado-nacional. El triunfo de George Bush sobre Al Gore, agravó el calentamiento global. Es decir, una elección nacional(con sus defectos) tuvo repercusión mundial al reconocer como triunfador a un negacionista con intereses en la industria del petróleo sin importarle los daños a la atmósfera que, además adelantó la invasión a Irak alentado por los halcones y petroleros con el lobby ante Dick Cheney, desconocieron al panel de cambio climático de la ONU y sus recomendaciones, lo mismo que las directrices de las cumbres mundiales sobre el tema. 20 años de daños a la atmósfera que se habría evitado si a Gore se le hubiera reconocido su votación sin truculencias.
Y ahora Trump habiendo perdido pretende quedarse en el poder con la ficción de un fraude, cómo si la Democracia de ese país pudiera ser manipulada por la vía africana o centroamericana, y de muchos otros sitios. A ese nivel llegaron por haberle tolerado 4 años de desquiciamiento. El daño podría ser mayor si hubiera sido reelegido. Evidentemente perdió e insiste en quedarse, no reconoce aún el triunfo de Biden, impide el empalme administrativo para allanar la transición, tratará a la brava continuar al mando convirtiendo la transición democrática en un comedia de equivocaciones.
Donald Trump, otro negacionista, no ganó en las urnas(2016) y su gobierno desestabilizó la institucionalidad interna de los EEUU y alteró el orden mundial. Con Trump la cuestión racial pasó al rojo vivo, la supremacía blanca se empoderó, el acceso a la salud fue diezmado , conservatizó la CSJ asegurando tener la mayoría de votos para un diferendo electoral, no frenó el porte de armas y crecieron las matanzas ejecutadas por tiradores lunáticos, desconoció a la OMS e hizo un manejó caótico sobre la pandemia; gobernó virtualmente con twitters a punta de fake news(mentiras); sobre el cambio climático no se adhirió al acuerdo de París y sus ODS, enrareció las relaciones con México insistiendo en el muro antinmigración, entorpeció los trámites del derecho de asilo; conmocionó oriente medio con acciones intrépidas contra Irán(ordenó el asesinato de Quessen Soleimani, y desconoció del pacto nuclear suscrito por Obama 2015), se inventó un Ucrania-gate preparando el desprestigio del contrincante Biden, se entrometió en el diferendo Israelí-Palestino al reconocer a Jerusalén como capital de Israel; más otros disparates y barrabasadas.
En Colombia tuvimos el sistema del Colegio Electoral en el curso federalista del Siglo XIX. En 1849 la elección de José Hilario López(Liberal), apoyado por los artesanos, se realizó de manera indirecta ,el Congreso de 84 miembros actuó como Colegio Electoral reunido en el templo de Santo Domingo el 7 marzo, se requerían 43 votos para ganar, procedieron a la elección ante la falta de una mayoría clara entre los tres candidatos, ninguno con mayoría absoluta en las urnas, dos conservadores (Rufino Cuervo y José Joaquín Gori).Se hicieron 4 rondas de votación hasta que José Hilario López logró 45 ante este cuerpo colegiado: Lo cual conllevó a trastornos y conatos de violencia.
Con la expedición de la Constitución de 1863 o de Rionegro, el país pasó a llamarse Estados Unidos de Colombia, se redujo el período presidencial a 2 años y se prohibió la reelección inmediata. El artículo 75 creó un Colegio Electoral, bajo el siguiente tenor: “ La elección del presidente de la Unión se hará por el voto de los Estados, teniendo cada Estado un voto, que será el de la mayoría relativa de sus respectivos electores, según su legislación. El Congreso declarará elegido presidente al ciudadano que obtenga la mayoría absoluta de los votos de los Estados. En caso de que ninguno tenga dicha mayoría, el Congreso elegirá entre los que reúnan mayor número de votos”. Es decir, un Colegio Electoral de 9 presidentes seccionales de los estados Soberanos de: Antioquia, Bolívar, Boyacá, Cauca, Cundinamarca, Magdalena, Panamá, Santander y Tolima.
Rafael Núñez , cuando decidió separarse de los liberales Radicales, ideó la estrategia de ganarse la presidencia de los estados soberanos regionales con amigos que lo eligieran para 1880,utilizó al presidente de la Unión, Julián Trujillo, llevando a cabo un plan de alentar guerras regionales disfrazadas de intervención militar con el ejército nacional de la Unión para resolver problemas de orden público, o sea golpes de estado simulados, así logró la mayoría de votos para ser presidente la primera vez, luego fue presidente tres veces más y alargó el periodo a 6 años en la reforma constitucional de 1886. Violó así de manera torticera el artículo 19 de la Constitución de Rionegro que expresaba: “El Gobierno de los Estados Unidos no podrá declarar ni hacer la guerra a los Estados sin expresa autorización del Congreso, y sin haber agotado antes todos los medios de conciliación que la paz nacional y la conveniencia pública exijan”. Podría decirse que 8 guerras civiles del siglo XIX en Colombia el factor del fraude electoral fue una de las causas, unas con el acento religioso, otras por el modelo territorial, otras las disputas entre terratenientes esclavistas contra liberales progresistas, la confrontación interpartidista, pero con firmeza, las guerras civiles de 1885, 1895 y 1899, las tres últimas del siglo fueron de carácter político y básicamente impregnadas del fraude electoral.