Dilian, presidenta
Parece ser que por fin el Partido de la U quiere tomarse la política en serio. Este partido de estirpe liberal, que hoy día vive la misma crisis de los partidos tradicionales, es, sin lugar a dudas, la agrupación que ha marcado la historia reciente del país y que para aspirar a tener un candidato propio para las próximas elecciones presidenciales, debe fortalecer su democracia interna y recomponerse política y programáticamente.
En este sentido, celebro con miles de vallecaucanos que el próximo sábado, 7 de noviembre, en la IX Asamblea Nacional el Partido de la U, se tomará la decisión de elegir como presidenta a Dilian Francisca Toro, dando un salto cualitativo y mandando un claro mensaje al país, de que están jugados por el cambio y renovación de sus dirigentes.
La llegada de Dilian Francisca a la presidencia, implica el reconocimiento de toda una vida al servicio del Estado, a través de causas sociales en favor de los más necesitados y del crecimiento económico. Pocas veces llega a la dirección de un partido alguien como Dilian, que tiene su propia organización política y es distinguida con una favorabilidad electoral superior a la de cualquiera de los militantes de la U.
Su vida es una gesta de la mesura, del talante fino y sobre todo de la discreción. Ella representa un ejemplo de cómo se puede ser centrista en Colombia por convicción, por principios y no por decreto. Su estirpe de mujer conciliadora, su paciencia similar a la que nos acostumbraron los políticos de antaño, le permitió por ejemplo sobrevivir y salir triunfadora a la jauría persecutoria que le montaron sus enemigos en los primeros años de su gestión como Gobernadora de los vallecaucanos.
Nunca, ni en los peores momentos, insultó a sus detractores, sino que, por el contrario, se dedicó en silencio a reconstruir el departamento, entregándole al país una modelo de gestión que nos permitió a los vallecaucanos por primera vez crear una plataforma de continuidad que fue ratificada, con la elección de Clara Luz Roldán como su sucesora, con cerca de un millón de votos. Su nombre jugará y será un punto de coincidencia, si decide en un futuro ser candidata a la Presidencia de la República, haciendo realidad la posibilidad de derrotar a los autoritarismos populistas de izquierda y de derecha, que tanto encantan a los fanáticos de las redes sociales.