¿Dónde está el cuerpo de Jesús Santrich?
Diego Molano, ministro de Defensa de Colombia, dio la noticia, sobre todo para inculpar a Venezuela de dar protección a estos disidentes de la Farc, que decidieron traicionar el proceso de paz. Sin embargo, Molano no volvió a decir nada. Un grupo disidente de las Farc confirmó su asesinato y afirmaron que le habían cortado el dedo meñique. Un exmilitar colombiano afirma que las Fuerzas Armadas no cortan dedos a los dados de baja. La CNN dice que no se atreve a certificar ninguna versión. Ariel Avila, especialista colombiano en asuntos de violencia, dice que no sabe nada, que todo es muy extraño.
Ninguna versión es exacta, porque nadie la sabe. Algunos aseguran que fue un grupo especializado y que la motivación fue el rescate en dólares que se ofrecía por él. Complementan diciendo que ese grupo regresó a Colombia en helicóptero. Entonces, la pregunta es: ¿Es un grupo de profesionales en atentados o era un grupo con colaboración del ejército colombiano? Tampoco se ha precisado en qué lugar ocurrió. Molano en su primera versión dijo que otros de sus compañeros murieron. Ahora nadie lo sabe. Una versión dice que andaba con cuatro personas.
Colombia tiene antecedentes de violencia de toda naturaleza. Recuerden que un comandante guerrillero fue traicionado por uno de su propio grupo y le cortaron la mano. También recordemos que uno de los hermanos Castaño asesinó al Castaño líder del paramilitarismo, bajo la presunción que estaba en un proceso de entrega con la DEA.
El gobierno venezolano, el presidente Maduro, no ha dicho nada. Están absolutamente callados. Para ellos hablar cualquier cosa es un problema. De manera que la incertidumbre es absoluta. A su vez, Estados Unidos, oficialmente, tampoco ha dicho nada.
¿Dónde está el cuerpo de Santrich? Quién tendrá el dedo índice?
Sin cuerpo, sin dedo índice, pasarán los días y no habrá versión cierta. Esperemos que esos grandes periodistas de investigación, como Daniel Coronell, puedan dar, en semanas o meses, una versión minuciosa de los hechos.
Lo único cierto es que Márquez debe estar saltando montes. Los que mataron a Santrich también quisieran cobrar la recompensa de Márquez. El miedo al GPS debe ser tenaz. Es como un guión de película de Hollywood. O un libro de Castro Caycedo.