El America de Valverde
Convertir en libro las pasiones de toda una vida es una tarea seria y arriesgada.Transformar la pasión en el objeto de un relato solo lo pueden hacer quienes a través de la magia de la escritura han creado personajes o se han creado a si mismos. La pasión ha sido la característica de mi amigo Umberto Valverde.
Su pasión por el fútbol lo ha llevado a ser protagonista de anécdotas que han trascendido lo estrictamente cotidiano. El América de sus amores forma parte con la música de sus dos grandes pasiones.
Es un apasionado que si hubiera habido condiciones, sería el más antiguo y veterano presidente de Barón Rojo. Siempre fue y sigue siendo un barrista para el fútbol, con la
diferencia de que al fútbol y al América lo ha salvado la literatura de Valverde.
Yo lo acompañe y recorrí la ciudad el día que América ganó el primer campeonato, es decir, el 19 de sus recuerdos y sus amores, o mejor aquel 19 en que el América logró ser el mejor. Las calles se le quedaron chiquitas a Valverde, lo mismo que en una ocasión en Montevideo abrazaba y zarandeaba al presidente de Uruguay sin saber que lo era, celebrando un gol del América. Su libro
“América, el regreso de un grande” es el recuento de esa pasión. Se trata de una recopilación técnica literariamente bien elaborada. Un libro serio. El prólogo de Mario Alfonso Escobar ubica de entrada la naturaleza de los relatos. En una ciudad seria con un equipo como el América, ya la directiva del club le hubiera rendido todos los homenajes que un gesto que como el de Valv erde amerita.