El bienestar social
En una sesión didáctica con el Instituto Colombiano de Política, organizado por el comité Intergremial, durante la semana pasada, tuve la oportunidad de interpretar como se concibe una estrategia política populista.
Lo primero que deseo manifestar es que este ejercicio se hizo previo a las elecciones del 13 de marzo. Y el escrito mismo lo hago hoy viernes 11 de marzo. O sea que ustedes leerán la columna, con un resultado que aún no conozco. ¡Qué carajo, me la juego!
La dinámica inicia con las reglas del juego, como debería todo iniciar. Estas son simples, se harán 5 rondas de calificaciones. Supongo que en la mente del lector surge la pregunta ¿Qué van a calificar?
El facilitador de la dinámica, un abogado del instituto, invita a sacar de una bolsa plástica grande un regalo a cada participante. Ocupo el tercer lugar en orden de entrega. El abogado avanza frente a mí y expone la bolsa de Dollar City, y a modo de piñata de sábado en la tarde, meto mi mano para extraer el botín. ¡Todavía no miren qué hay dentro! Exclamó el abogado.
Al abrir el regalo sin que otros lo vieran me asalta la emoción al ver como la suerte juega a mi favor: Un huevo gigante y dorado. Mi calificación dada es 5 en la ronda 1. La ponderación genera un 64% de bienestar social para este parche de dirigentes gremiales. Me asombra la insatisfacción.
En la ronda 2, se hace el intercambio, de la misma forma como funciona el mercado. El ponderado se incrementa. Ronda 3, se estimula la negociación y participamos de la posibilidad de hacer compensaciones entre todos, cual escenario de Tratados de Libre Comercio. El ponderado sigue in crescendo. Ronda 4, el libre mercado y las libertades proponen un modelo de país. Ronda 5… El poder elige qué debe tener cada quien. El ponderado se mantiene en su máximo.
El resultado es comprender como la dinámica de las libertades rompen toda teoría marxista. En la práctica, sumado al comportamiento de la sociedad, vemos semillas de envidia y altruismo. Esto genera una necesidad de quienes menos tienen de una reivindicación social de parte de otro. Buena explicación a tanto seguidor del innombrable.
Y ahora que conozco los resultados del fucking 13… La cuestión es que hacer para no caer en el modelo de país del vecino. ¿O será que la envidia es tan soberana en los seres humanos que queremos hasta de lo malo?