El perdón social
El tema del perdón tiene un tono moral, del ámbito religioso, ligado a la confesión(sanción moral, por el arrepentimiento). Al extrapolarlo al campo de la política crea confusión.
El perdón social sería una nueva categoría que pretenden elevarla a reconciliación, pero no cuadra. Por eso el perdón social no se puede tratar de manera global ni aisladamente. Ni abordarlo descontextualizado del delito político porque los delitos comunes no tienen perdón social colectivo, sería física impunidad.
El perdón social al final de un proceso social convulso requeriría un tratamiento jurídico especial para lograr la reinserción, la reparación y la no repetición, pero solo si la causa ha sido política tratando de cambiar la sociedad . Y exigiría un Tribunal Moral o ético para examinar las culpas, eso sería un embrollo.
En ningún sistema jurídico existe el perdón social, solo existe en la órbita de la moral que es interna y produce el arrepentimiento del transgresor de la norma moral, el pecado y la sanción no son vinculantes ni bilaterales, están en el fuero interno del pecador que confiesa ante al cura para ser absuelto.
La JEP se construyó para volver a encarrilar la sociedad, y la torpedearon porque se salieron de su órbita los corruptos que alentaron la guerra. El perdón social para los depredadores de la hacienda pública no existe ni puede existir.
Sería acabar con lo que queda de la justicia. En Colombia la justicia no funciona desde hace décadas. Tomemos los últimos 30 años, las 4 reformas serias que se pretendieron hacer a la justicia no se pudieron concretar y el Cartel de la Toga desplomó todo. Existen mini-carteles en cientos de despachos judiciales . Y si se otorgara perdón social para los pocos procesados por corrupción, el mal ejemplo haría cundir más corrupción. Prueba de que la justicia no funciona es que en los municipios la gente está llevando a cabo actos de sanción social , abucheando y chiflando a los políticos corruptos.
La sanción social si existe de facto en los países donde no opera la justicia. Los linchamiento son una expresión de la sanción social porque la población ante un crimen horrendo elimina en medio de la multitud al delincuente ya que tienen la sensación que la justicia lo dejaría escapar.