El resentimiento como estrategia
¿Ricos y pobres serán el verdadero problema de la polarización política en la que estamos inmersos hoy en día? Mi análisis sobre la situación del país dividido entre los que piensan que un candidato representa a los ricos y el otro a los pobres.
La pobreza del país, según el Dane, está alrededor del 42% de la población. Esto significa que son algo así como 21 millones de personas que viven con un ingreso menor a 360 mil pesos mes.
Una familia de cuatro personas es vulnerable si sus ingresos mensuales están entre 1’327.000 y 2’616.000 pesos (entre 332.000 y 654.000 pesos por persona), mientras que un hogar de cuatro personas es de clase media si sus ingresos mensuales están entre 2’616.000 y 14’080.000 pesos (entre 654.000 y 3.520.000 pesos por persona). Las clases sociales son: Pobreza, 42,5%, Vulnerable, 30,4%, Media, 25,4% y Alta 1,7%. Con una población de 50.8 millones de habitantes (2020).
Sobre la división de la población y las campañas políticas encontramos los objetivos de mercadeo. La mayoría apuntan al 73% de la población, los que más necesitan.
Entonces, surgen las estrategias innovadoras para hacerse con los votos de aquellos que otrora votaran rojo o azul. Son convidados y estimulados mediante tácticas de sociología: Victimización, reivindicación, dignificación y demás acciones. Incluyen también la de vengarse de ese 27% de venturosos: El resentimiento como estrategia.
Lo sugestivo es que todas las propuestas por más demagogia, populismo o política pura tienen el componente del trabajo y educación. Pudiéramos alertar espíritu empresarial y fortalecimiento de capacidades en ellas.
¡Así, pues, cual sesión de ideación, se me ocurre una idea! Y es la de resetear las propuestas políticas y dirigirlas al 27% de la población para que sean generadoras de movilización social. ¡O será que no todos queremos pasar bueno!