El Soborno del Cielo
A esta película se le está reseñando como una comedia dramática por la tragedia que vive la familia Zapata a partir del suicidio de Aymer, el mayor de tres hermanos.
En mi concepto es una película político-satírica bañada por el humor negro. Maneja dos discursos paralelos, 1) el político, expresado por militantes o simpatizantes de la izquierda de los años 60, inconformes con la situación del país; 2) el religioso, impregnado en la conducta de los habitantes de un pueblo como Sevilla (Valle), donde la religión católica mayoritaria ubicaba al párroco como personalidad al lado de las autoridades urbanas; pero filmada en Honda (podría ser cualquier municipio de Colombia en la sexta década del siglo XX).
El director Lisandro Duque Naranjo logró una película de narración y factura impecable. Con expresiones y acciones sardónicas a la manera del cine satírico italiano de los años 70 y otras del cine neorrealista de los años 50. Montada con una edición reposada con cortes y empalmes exactos para narrar sin sobresaltos a la manera del cine francés intimista.
Y tiene una escena de suspenso y expectación a la manera de Hitchcock, en el parque del pueblo frente a la iglesia cuando se va a leer la lista de los suicidas que también deberían abandonar el cementerio católico; los primeros planos de los rostros de los familiares y la música, hacen pensar en el cine de Alfred Hitchcock, como en las películas “Psicosis” o en los “treinta y nueve escalones”.
Lisandro Duque ha decantado aquí su carga humorística y ha elaborado un manifiesto o proclama antirreligioso para romper las taras que atan a la gente con lo extraterrenal porque pretenden ganar el cielo.