El triunfo del fútbol femenino
Cuando escribimos esta columna no sabemos el resultado del partido con Inglaterra. Ojalá el resultado sea igual de luchado como los otros más allá del marcador.
Si es una victoria, sería algo fuera de lo común y espectacular.
Si perdemos, aparecerán voces para criticar, sobre todo al técnico Abadía, cabeza visible de este camino al éxito, más allá si tiene carisma, que no tiene encanto y no es agradable en las ruedas de prensa.
Pero todo el proceso es liderado por él y su equipo de colaboradores.
Ya sabemos cuales han sido las vicisitudes del fútbol colombiano. Discriminado, sin credibilidad, con una liga corta.
Pero la preparación para el Mundial si fue bien apoyada por la Federación Colombiana, hay que reconocerlo.
Por eso las jugadoras se estabilizaron en asuntos de preparación física y resistencia. A eso sumaron la convicción, expresada por una jugadora especial como Catalina Usme.
En cuanto a lo futbolístico Usme muestra tanta inteligencia en el campo como dos jugadores únicos, Alejandro Brand y Alex Escobar.
Cata Usme tomó la bandera de afirmar que ellas podían llegar a la final del Mundial, es decir, jugar 7 partidos.
Este sábado jugarán el quinto. No faltaron periodistas, entre ellas mujeres, que se atrevieron a decir que Cata Usme hablaba mucho y no jugaba.
En los programas deportivos de televisión, los informes de la Selección Colombia, instalada ya como única representante de todo el continente americano, salieron Brasil y Estados Unidos, no les ofrecen más de cinco minutos.
A dos días de jugarse el partido con Inglaterra, en los programas de fútbol hablan más de la programación de la Liga, apenas empezando, o de un empate de Pereira en la Libertadores.
El gol de Manuela ya quedó como el gol de Rincón y el de Cata como el de James. En poco tiempo, jugando poco, sin ser estrellas ni ganar millones.
En rating de televisión ha sido un escándalo el éxito. En asistencia, en Australia, Infantino, presidente de FIFA, envía felicitaciones y está asombrado.
Sin duda, el machismo colombiano en el periodismo es brutal. Todavía consideran que esta hazaña es menor.
Ya veremos si a las jugadoras les consignan en sus cuentas la plata ofrecida por la FIFA. Ya veremos la extensión de la próxima Liga.
Lo único cierto es que ellas se ganaron el amor de los colombianos.
Unas más que otras. Su arquera, Manuela, Cata, Linda, la delantera centro, y, Ana María Guzmán, con su forma de hablar. Qué elegancia.
Para mí ha sido todo un descubrimiento cómo la convicción de estas mujeres ha podido llegar tan lejos. De verdad, tienen carácter y personalidad, más que los hombres.