El túnel y sus setenta años
El túnel (1948), la primera novela del argentino Ernesto Sábato (1911-2011), cumple 70 años. Sin clasificar como novela policiaca sigue vigente en estos tiempos que los feminicidios son los crímenes que titulan las noticias diarias.
“Todos saben que maté a María Iribarne Hunter. Pero nadie sabe cómo la conocí, qué relaciones hubo exactamente entre nosotros y cómo fui haciéndome a la idea de matarla. Trataré de relatar todo imparcialmente porque, aunque sufrí mucho por su culpa, no tengo la necia pretensión de ser perfecto” (capítulo III).
La crítica literaria quedó en deuda de reconocer en este autor al precursor de la novelística urbana latinoamericana del siglo XX, que confronta literariamente la pintura y la condición humana de Juan Pablo Castel.
Si Martín Fierro (1872), poema épico de José Hernández, reveló la sobrevivencia del gaucho en las pampas, El túnel de Sábato, con un español impecable, noveló la soledad y los celos, las dos pasiones que más afectan al hombre citadino bonaverense, hasta entonces apenas contadas por el lenguaje lunfardo del tango.
La editorial Seix Barral lanza una edición especial conmemorativa y, en los principales centros culturales, universidades y círculos de intelectuales, se preparan varios foros en homenaje a la obra literaria.
Lo meritorio de El túnel es su autoría de quien debutó en la literatura recién renunció al trabajo científico en los laboratorios de investigación atómica y abandonó la docencia universitaria de la física matemática.
Ernesto Sábato, con Jorge Luis Borges y Julio Cortázar, hizo parte de ese periplo de escritores argentinos que a mediados del siglo XX innovaron la literatura latinoamericana.