Electas, cooperantes y mandatarias
La búsqueda de la igualdad de género no es un asunto abstracto. Es un camino que debe transitar, obligatoriamente, por todas las esferas del poder para transformar realidades concretas.
Bogotá se convirtió en el epicentro de la Cumbre de Mujeres Electas, un espacio riguroso liderado por “ONU Mujeres y la cooperación internacional”. Allí nos encontramos para analizar, desde la experiencia, sobre las apuestas urgentes para acelerar la disminución de las brechas que nos separan.
De las muchas lecciones que dejó este encuentro, resalto la perspectiva de nuestras gobernadoras.
Ellas, que llevan el pulso directo del territorio, coincidieron en una verdad ineludible: necesitamos al Congreso de la República para cambiar de raíz la realidad de las mujeres colombianas a través de lo que legislen a corto y mediano plazo.
Escuchar los matices de nuestras regiones siempre es enriquecedor. La gobernadora del Chocó centró su voz en la necesidad vital de legislar con un enfoque territorial, recordándonos que las soluciones no se pueden diseñar solo desde el centro del país.
Por su parte, la gobernadora del Valle del Cauca puso sobre la mesa una propuesta que considero una brújula para los tiempos actuales: el llamado para que las mujeres congresistas se unan en torno a los temas que nos vinculan, dejando de lado las diferencias que nos dividen.
En ese diálogo se planteó la urgencia de actualizar la Ley 1257 de 2008, nuestra herramienta para prevenir y sancionar la violencia contra las mujeres.
También se priorizó la tarea de legislar para derribar, de una vez por todas, las injustas brechas salariales.
Asimismo, se hizo un llamado vehemente a vigilar con lupa la implementación de la ley contra la violencia política.
Este es un flagelo silencioso que muchas lideresas y candidatas enfrentan a diario en el ejercicio de su vocación.
Por segunda vez, Colombia cuenta con alrededor del 30% de mujeres electas en cargos de representación. Es un avance de mucha significación, pero las deudas sociales aún persisten.
El mensaje que hoy resuena desde la ciudadanía y desde la institucionalidad regional es uno solo: por encima de cualquier diferencia ideológica, nuestro deber superior es unirnos para aportar, construir y transformar.
@LizaRodriguez18