#EnDefensaDeLosLibros
¿Qué fuera del mundo sin la escritura y la lectura? Si no existieran el mundo sería otro, uno en donde no se transmite o hereda el conocimiento. Seguramente estaríamos más atrasados en cuanto al arte, la filosofía, la democracia y un sinfín de ciencias. Uno de los actos más gratificantes es el compartir con los demás lo que hacemos y el conocimiento por medio de escritos. Leer es una de mis grandes pasiones, leo hasta seis libros a la vez, que pueden ser desde literatura de ficción, novelas, historia, hasta libros académicos gruesos.
Amo leer porque es una forma de acallar mis pensamientos, de hundirme en escenarios lejos de la realidad, de investigar y llenarme de conocimiento.
Leo libros impresos, leo en la tableta electrónica, leo en el computador, leo en revistas, leo casos, leo letreros, leo hasta notas sobre la nevera y cartas de mis hijas.
No obstante, admito que leo muchas cosas a la vez porque no me gusta encerrarme en una sola lectura, porque necesito esa distracción que brinda el saltar entre lecturas.
Podría recomendar un sinnúmero de lecturas, pero en cada momento de mi vida y para cada instante en particular cambian mis autores, podría hasta decir que mi lectura favorita es la última que leí, y siempre tendría la razón. Pocos son los libros que no termino, tienen que ser muy malos para que los abandone.
Gracias a la vida, no solo soy lector, he escrito y participado en varios libros de derecho, y orgullosamente les cuento que estoy trabajando en una próxima publicación. Y agradezco poder compartir con ustedes mis lectores mediante esta columna semanal.
Gracias a los lectores del mundo.