Fotocopias en las consultas
El clientelismo y la corrupción le han hecho mucho daño a la democracia, han causado abstencionismo y la ineficiencia del Estado.
Si como medidas de protección de las instituciones democráticas y del derecho universal al sufragio, esos casos fueron sancionados por el Consejo Nacional Electoral, aunque distinto lo sucedido este domingo, no puede dejarse pasar por alto.
El registrador Juan Carlos Galindo, no puede excusarse diciendo que faltó presupuesto y nunca imaginó que aparecieran muchos votantes.
Falló la planeación, hubo incapacidad de gestión en la distribución, insuficiencia de los tarjetones y faltaron garantías electorales.
Gracias a Dios, su ineficiencia apenas provocó malestar entre los ciudadanos cuando sintieron vulnerados sus derechos de elegir y ser elegidos.
Amargos recuerdos dejaron las elecciones de 1970 cuando para transmitir los resultados a la media noche, una orden presidencial con medida de toque de queda, nos mandó a dormir a los colombianos a las 8 de la noche.
El domingo, fotocopiar los tarjetones como medida de contención, angustió a los electores y los elegibles, empañó el evento, le quitó solemnidad y seriedad a las consultas.
Afortunadamente somos un país alegre, tanto que antes de emitirse los resultados, habíase ya vuelto viral el mensaje: “Si su dinero no le alcanza, hágalo rendir tomándole fotocopias”.
En el caso de lo sucedido el domingo, no es excusa válida de Borondongo culpar a Muchilanga porque no le dio suficientes recursos.
Si el Estado sanciona a todo funcionario que deje deteriorar los bienes públicos que le confía, más lo merecerá el Registrador por haber expuesto las elecciones, este bien intangible que fundamenta la democracia.