Fraudes y alteraciones del sistema electoral
En Colombia el fraude electoral ha estado acompañando las elecciones desde 1853 cuando se adoptó el sufragio universal, antes era censitario, es decir había muchas restricciones para ejercer el voto, por analfabetismo, poca renta, la edad, el trabajo, etc.
Y al menos cuatro guerras civiles de las ocho grandes del siglo XIX , tuvieron como uno de los detonantes los fraudes electorales o los cambios de legislación para recortar y entrabar el derecho a la participación del otro partido político. La reforma electoral de 1859 fue una de las causas de la guerra civil por las soberanías(1859/ 1861).
Los curas, además influyeron en la elección de Mariano Ospina Rodríguez, y en el fraude electoral que se realizó. La guerra civil de 1876(por las escuelas y la educación religiosa), entre sus variadas causas encontramos que se habían cometido unos fraudes electorales previos en dos estados federales(Colombia tenía 9 estados federales).
La guerra civil de 1885 tuvo entre sus causas el fraude electoral en el Estado de Santander, Gonzalo España lo describe en su libro publicado por el Ancora editores. La guerra civil de 1895 entre varios factores que la originaron, puedo relacionar 3 que tienen relación con lo electoral. A) La reducción de cupos para el liberalismo en el Congreso. B)
La supresión de fondos al partido Liberal. C). Se reclamaban más derechos políticos) Varios fraudes electorales regionales, detectados. De otro lado, la guerra civil de los 1000 días entre la lista de razones para llevarla a cabo tiene dos afines a lo electoral: A) Los registros electorales se manipulaban, B) Se reclamaban los derechos políticos recortados por el régimen de La Regeneración, con la perfidia de Miguel Antonio Caro.
Así podríamos hacer un listado de fraudes electorales en el siglo XX que requeriría un estudio a fondo. Estudio conectado a la relación violencia ye lecciones. Solo señalaré algunos como muestra de la socarronería nacional.
En 1904 el llamado fraude de Padilla, durante el gobierno de Marroquín; en 1950 la persecución contra el liberalismo que se abstiene de ir a las urnas por la violencia desatada; en 1957 la contrarreforma que creó el Frente Nacional imponiendo la alternación, ósea que no se podía sino por un candidato de un solo partido; en 1970 el fraude a Rojas Pinilla, que hizo presidente a Misael Pastrana, narrado en el estudio juicioso de Olga Yaneth Acuña; en 1994 la financiación ilegal que originó el proceso 8.000;en el año 2002 la presión armada paramilitar en varios departamentos de la costa caribe que, fue descrita ala Fiscalía por Rafael García, ex jefe de informática del DAS; en el 2014 la financiación de la transnacional Odebrech a dos candidatos presidenciales en un con ambos se gana; en el mismo año el fraude electoral al partido MIRA, reconocido en sentencia del Consejo de Estado; en el año 2018 el fraude en Barranquilla desde la Casa Blanca detallado por las declaraciones de la protagonista principal Ayda Merlano; y en el mismo año, la financiación que patrocino el Ñeñe Hernández, para no citar más casos menores.
Por fuera del fraude electoral en las urnas, en Colombia existen y se han practicado otros modos o formas: 1) cambiar las leyes electorales,2) amenazar y constreñir a los empleados, 3) controlar con armas el territorio de las votaciones, 4) comprar previamente los votos. 5) retener las cédulas hasta el día de la votación y pagar con calanchines a bordo,6) alterar los sistemas de la Registraduría , 7) montar oficinas hechizas o paralelas de la Registraduría en connivencia con la misma entidad, 8) Corromper a los registradores municipales, 9) politizar y adscribir a los delegados, 10) comprar líderes, 11) poner a votar a los muertos. Y otros métodos del realismo mágico.
Cita:
Novoa García Armando. ¿ Es inevitable el fraude en las elecciones de este año?. Revista digital Razón Pública. www.razonpublica.com
(*) Especialización en derecho constitucional, Universidad Libre; Magister en ciencia política de la Universidad Javeriana; PhD en Realidad Política Latinoamericana, Universidad Nacional (UNED) de Madrid España; ha sido profesor de ciencia política en la Universidad Libre y la Universidad Santiago de Cali. Profesor de las asignaturas derechos humanos y derecho internacional, también asumió la cátedra de paz, en la Universidad Libre.