Gilberto Hernán Zapata Bonilla
Excontralor de nuestra ciudad, académico por excelencia, conferencista e investigador sobre la eutanasia, destacado abogado penalista, colega en la Universidad Santiago de Cali, perteneciente a varias familias distinguidas de nuestra ciudad. La familia Bonilla y los Zapata. De una extraordinaria oratoria y es un valor indiscutible de nuestra ciudad.
Hoy quiero rendirle un homenaje muy sincero porque ha sido un investigador de un tema sobre el cual tengo varias inquietudes, y es el derecho a morir dignamente, la despenalización del delito de homicidio en ciertas circunstancias muy especificas.
A través de la Sentencia T239 de 1997, la honorable Corte Constitucional despenalizó el homicidio consagrado en el articulo 106 del Código Penal Colombiano, bajo tres circunstancias fácticas: Cuando la solicite el enfermo terminal, se trate de una enfermedad terminal y la realice el médico tratante. A partir de entonces se inicia un valioso aporte jurisdiccional y doctrinal en torno a la Eutanasia y al reconocimiento al derecho a morir dignamente, soportados en las sentencias: T970 del 2014 y T544 del 2017 de la Corte Constitucional.
En el 2014 Bélgica pone en practica la muerte asistida a los menores de 14 años con el consentimiento de sus padres. En España se prohíbe la eutanasia porque se considera como un homicidio.
Tema de suma importancia en tiempo de pandemia, porque algunos países europeos lo aplican. Claro que en Colombia este aspecto es bien polémico por el tinte religioso y fundamentalmente porque la mayoría de la población es católica y cree que el único ser que puede decidir su final es Dios.
Indudablemente, el tema de fondo es la muerte, el rigor científico, es que somos seres con vida, que nacemos, nos desarrollamos, procreamos y morimos, es decir, nada es infinito, todo en esta vida tiene un comienzo y un final indefectiblemente que es la muerte.
Y todos los pueblos de la humanidad han tenido siempre un grado de espiritualidad y desarrollan su fe en un ser superior.
La religión acepta el avance científico, pero de manera relativa, y el tema que tratamos tiene una gran dificultad en lo católico. Y el derecho enclavado en la superestructura de nuestra sociedad hace unos avances en materia de investigación y de normatividad para darles otras opciones a las personas que sufren al observar como se apaga la vida de sus seres queridos. Definitivamente, es meritoria la capacidad del doctor Gilberto Hernán Zapata, doctrinante en esta figura de la Eutanasia para aportarle a la ciencia, al derecho la normatividad existente y su análisis jurídico sobre un derecho que ya se pone en practica en otros países.