Huevos y caos

Rodrigo F. Chois

Tristeza es solo una de las múltiples emociones que me acometen al escribir esta nota. Ver a mi querida Cali descuadernada, desabastecida e insegura no es para menos. Pero… ¿y todo este caos de dónde acá?

Venimos de un largo encierro que nos ha producido alteraciones sicológicas y, por supuesto, económicas. Muchos no nos acostumbramos a la “nueva normalidad”, a la sociabilización virtual, al apretón de bolsillo y menos a la asfixia impuesta por el tapabocas. Y, entonces, en medio de esta situación, de manera irreflexiva se habla de una Reforma Tributaria. Como economista sé que un desequilibrio fiscal debe atenderse; pero sabe Dios que no era el momento. El malestar general comenzó a subir como la temperatura en una olla de presión. “¡Sólo falta un florero de Llorente!” Le dije a un amigo… “¡y esto explota!”, añadí.

El Ministro de Hacienda, un economista a quien tuve la oportunidad de conocer como su alumno en la universidad; un hombre brillante como el que más –de eso doy fe-, pero con un carisma inversamente proporcional a su gran erudición, fue quien nos sorprendió en una difundida entrevista con la famosa respuesta de que la docena de huevos costaba mil ochocientos pesos. Y ahí fue Troya. Recordé a mi abuelo cubano diciéndome: “Ante la duda… ¡Abstente!”, consejo de oro que bien le habría valido al funcionario.

Los chinos aseveran que el aleteo de una mariposa causa una gran tormenta. Es un proverbio que la ciencia bautiza como “Efecto Mariposa” y que conforma la Teoría del Caos. Sí, pequeñas cosas pueden generan grandes perturbaciones con consecuencias impredecibles… Para muestra: los huevos del ministro.

Comments

martes 4 de mayo, 2021

Otras Noticias